La inteligencia artificial (IA) está cada vez más presente en la vida pública de Ghana, entre otras cosas, a través de los sistemas digitales utilizados para la identificación, la verificación y la prestación de servicios. Por lo tanto, la cuestión ética no es simplemente ¿qué puede hacer la IA?, sino ¿qué les sucede a las personas cuando los sistemas digitales se convierten en las puertas de acceso a través de las cuales se reconocen la ciudadanía, la movilidad o el acceso a los servicios? En el norte de Ghana, especialmente en las comunidades fronterizas, esta es una cuestión concreta. Tuve el privilegio de visitar la comunidad de Pusiga en noviembre de 2025 con un amigo jesuita originario de allí. Por ello, el tema de este artículo me resulta muy cercano.
Leer más