Trabajar con la gente en la Amazonía venezolana.
Las comunidades de la Amazonia venezolana tanto indígenas como no indígenas localizadas en los tres estados que la conforman, Bolívar, Amazonas y Delta Amacuro son particularmente vulnerables a los efectos del cambio climático. Está afirmación se apreció en algunos sectores donde se desarrollaron los talleres de fortalecimiento comunitario para enfrentar los efectos del cambio climático que realizamos durante el periodo agosto 2022-julio 2023.
En este contexto, la Universidad Católica Andrés Bello se propuso un trabajo entre dos unidades Extensión Social Universitaria y Sustentabilidad Ambientalse planteó un proyecto que tuvo como finalidad visibilizar la realidad en la Amazonía Venezolana a través de dos líneas de acción. Una primera línea relacionada con la visibilización comunicacional a través de redes sociales, el diseño y publicación de boletines informativos de las realidades de los espacios donde se desarrollen los talleres de formación; así mismo, la organización de espacios reflexivos tipo conversatorio con invitados expertos en el área de Derechos Humanos, Cambio Climático y Educación.
La segunda línea estuvo dirigida al diseño y aplicación de estrategias formativas participativas reflexivas de fortalecimiento comunitario con énfasis en estrategias de mitigación y adaptación al cambio climático en comunidades del estado Bolívar y estado Amazonas. Posteriormente, en el transcurso del proyecto se pudo llegar hasta el estado Delta Amacuro. Es fundamental precisar que si no formamos a nuestras comunidades seguirán a expensas de quienes les dicen que saben, será más fácil ser dominados y engañados.
La Experiencia:
Toda experiencia comunitaria debe iniciarse con el acercamiento respetuoso al líder local, en consecuencia, el consentimineto informado y así lo hicimos.
Previo a ello establecimos algunos criterios como Universidad para la selección de la comunidad, entre ellos donde tuviéramos egresados de la Universidad que pudieran ser nuestros contactos directos
1. Comunidades indígenas y no indígenas.
2. Comunidades donde tenemos aliados con los que podemos fortalecernos desde la red de instituciones de la Universidad.
3. Vicariatos católicos, radicados en la Amazonía que tienen una trayectoria muy importante de acompañamiento a las comunidades en la defensa de los derechos humanos, indígenas y de la naturaleza.
4. Con la comunidad de Santa Elena y San Miguel de Betania prevaleció el conocimiento previo con maestros de la zona que realizaran el vínculo y que garantizaran el consentimiento informado con el líder de la comunidad.
Nos comunicamos de diversos modos, vía telefónica o personal. Planteamos el proyecto, solicitamos el consentimiento informado y conocímos la caracterización general del lugar desde lo comunitario y ambiental. No era suficiente esta información, también debimos investigar e indagar otras características basadas en datos documentales o experiencias previas ya sistematizadas de manera que complementámos esta información especialmente en la temática SocioAmbiental.
A partir de esta indagación directa y documental establecimos los criterios de trabajo con la comunidad.
Cada uno en su especialidad, Florencia Cordero, geógrafo y especialista en el área ambiental y María Teresa Sánchez, maestra y especialista en trabajo con la gente en territorio, aportamos saberes sobre la realidad amazónica a través de diferentes redes de socialización del conocimiento y pudimos, durante un año, generar espacios de reflexión y propuestas de fortalecimiento comunitario con énfasis en estrategias de mitigación y adaptación al cambio climático.
Líneas de Visibilización y Formación.
Visibilización: fundamentalmente dirigido a público externo a las comunidades tanto a nivel nacional como internacional, así como a los habitantes de los territorios.
En esta línea de trabajo diseñamos material impreso y digital que podía ser consultado. Utilizamos la plataforma de Instagram y de youtube para socializar la información, e incluso, a algunas instituciones aliadas que ya trabajan en el territorio, pedimos permiso para publicar sus proyectos.
Organizamos 4 conversatorios por modalidad mixta, donde cada invitado aportaba enfoques, datos, visiones y propuestas para continuar trabajando en pro de la incidencia socio ambiental en la Amazonía venezolana y latinoamericana. El reto que debemos seguir trabajando es el diseño de proyectos de incidencia socioambiental comunes que den respuesta a las necesidades que se develan en estos encuentros. Diseñamos una guía didáctica que remitimos a cada comunidad para su consulta y multiplicación de las estrategias.
No suficiente con ello; por eso nos hemos mantenido en contacto para conocer el avance de los proyectos y en el caso de necesitar de nuestro apoyo asesorarles de acuerdo a la particularidad de cada comunidad.
Algunos hallazgos importantes:
Existen dos componentes vinculados al cambio climático que se apreciaron. El primero, sus efectos en las comunidades y el segundo, condiciones que contribuyen a exacerbar estos efectos producto de desacertadas políticas públicas que se han traducido en una falible gobernanza que ha conllevado a tala, quema, deforestación, destrucción de suelos, contaminación de ríos, perturbando ecosistemas, medios de vida de comunidades indígenas y no indígenas y todo ello con motivo de actividades de minería principalmente de oro, diamantes y coltan.
Por otra parte, la salud de los habitantes de estas comunidades se ve seriamente afectada al no disponer de agua potable debido a la contaminación de ríos por sedimentos, basura y productos químicos como el mercurio, usado para el amalgamiento del oro. Al afectar los ecosistemas se alteran los ciclos biogeoquímicos, así como el hábitat del mosquito Aedes aegypti, ocasionando que éste transmita enfermedades infectocontagiosas como malaria, dengue, chikungunya,entre otros.
Es por ello que abordar el cambio climático en las comunidades de la Amazonia venezolana representa un desafío complejo que requiere un enfoque integral, sistémico, y participativo de diferentes actores tanto públicos como de la ciudadanía en general, que pueda favorecer el camino hacia un futuro sostenible. Ante estas circunstancias y la vulnerabilidad de estas comunidades, los talleres se enfocaron en la construcción colectiva y reflexiva de ciertas medidas de mitigación y adaptación para enfrentar los preocupantes efectos del cambio climático.
Metodología de reflexión con datos y profundidad.
En un primer momento de contextualizar la realidad de su comunidad en la organización interna, se realizaron dinámicas reflexivas que los llevaron a definir su realidad en un mapeo geográfico e institucional. Incluso se definieron oportunidades de mejora para su hacer cotidiano como una responsabilidad más general, y no solo de los líderes.
La construcción colectiva de propuestas de mitigación y adaptación ante las consecuencias del cambio climático se inició con una etapa previa de observación del entorno natural, solicitando a los participantes señalar si habían percibido cambios o si habían escuchado de estos de sus padres, abuelos, otros familiares y amigos, o si los períodos de lluvia o los de sequía se habían distanciado en el tiempo, o cuan fuertes se estaban sintiendo en los últimos años.
Los participantes se agruparon según los diferentes sectores donde habitaban y establecieron lo que, por consenso, consideraban el principal problema ambiental que los aquejaba, en donde el concepto y las implicaciones del cambio climático aún no se habían abordado. Los problemas identificados giraron en torno a agua no potable para consumo humano, basura, contaminación de ríos y quebradas, tala, quema, deforestación y minería.
Se procedió aplicar la metodología de criterios relevantes integrados (Buroz, 1990) basada en la idea de que un impacto ambiental se puede estimar a partir de la discusión y análisis de criterios con valoración ambiental como son el carácter que refiere si este es positivo o negativo, la intensidad al considerar la gravedad del mismo, la extensión que valora la delimitación espacial, la duración como el tiempo que durara el efecto y la reversibilidad como la capacidad del sistema de retornar a las condiciones originales una vez cese la actividad generadora del impacto.
A manera de ejemplo compartimos aprendizajes que fueron muy significativos en el marco de la aplicación de la metodología; en el equipo de la comunidad del municipio Atures reflejaron que el mayor problema que tenían era de acumulación de residuos; una vez aplicada la metodología, generada la reflexión colectiva y hecho el análisis crítico de cada problema, se observa que el problema prioritario que surge es que el agua llega “cruda, no tratada” a las tuberías de las casas, lo que ocasionaba enfermedades gastrointestinales y de la piel; por tal motivo deciden entonces diseñar un proyecto de intervención, dividirse en equipos de trabajo, invitar a expertos en agua y a las autoridades del Municipio para trabajar en conjunto la problemática señalada.
En la comunidad indígena de San Miguel de Betania el problema que surgió fue también el de los desechos de residuos; una vez trabajado en equipo y analizados los impactos ambientales, los participantes identificaron que la no potabilidad del agua era un importante riesgo para el conjunto de hogares, ya que las aguas servidas no son tratadas y descargan muy cerca de las tomas del agua para consumo humano. En consecuencia, consideraron que, para tener agua potable, se requeriría un sistema de tratamiento de aguas servidas. El equipo eligió, en segundo lugar, el desafío del manejo de residuos, y por lo tanto se organizaron en dos equipos, uno dirigido a la reconducción de las tuberías y tratamiento del agua de pozos profundos, y el otro equipo que lideraría el tema de los desechos residuales.
A partir de este momento se comenzó a revelar que todo lo que sucede en el planeta esta interrelacionado y surgieron los términos de mitigación, adaptación, vulnerabilidad, riesgos, realidad socioambiental de cada comunidad ante los efectos del cambio climático. Los participantes identificaron para cada problema local o situación de insatisfacción las posibles causas u origen y lo que pasaría si no se consideran las consecuencias, enfatizando la necesidad de que la comunidad asuma el liderazgo para lograr bienestar; tranquilidad para ellos como para las generaciones futuras.
El referente de las iniciativas se sustentó desde el principio en como a través de la participación comunitaria se pueden buscar soluciones consensuadas, de manera coordinada, planificada, evaluando fortalezas, así como también debilidades, identificando actores directos como indirectos (consejos comunales, escuelas, comercios, iglesia, entre otros) sin dejar de considerar sus posibles intereses, la influencia que cada uno de ellos pueda tener y el impacto a generar.
Se planteó a los participantes que para atender los impactos del cambio climático, se hace necesario considerar la vulnerabilidad de las comunidades o su susceptibilidada sufrir daños, y que este va a depender de la intensidad y frecuencia de eventos climáticos extremos. Casi todos coincidieron en que lo que más le temen es la sequía, por lo que es necesario que se evalúen riesgos o la posibilidades de que ocurran daños debido a la interacción entre la vulnerabilidad y la exposición a amenazas climáticas.
Para enfrentar estos riesgos y lograr estilos de vida sostenibles, se requiere la acción conjunta entre el Estado y los actores sociales articulada con la gestión territorial, las políticas ambientales y las políticas o planes sectoriales de mitigación y adaptación ante los efectos del cambio climático. Sin embargo, ante las deficientes políticas públicas y la sistemática violación de los derechos humanos y ambientales de las comunidades respecto a esta problemática, los ciudadanos no pueden esperar la intervención pública y tienen que asumir el liderazgo, proponer y ejecutar sus propias medidas de mitigación y adaptación.
Las medidas de mitigación y adaptación se formularon a través de la elaboración de proyectos, que contemplan: el nombre o título del proyecto, justificación y descripción de la propuesta, cronograma o matriz de actividades, presupuesto económico, y objetivos, medibles, retadores, alcanzables, específicos y con un tiempo determinado para su ejecución. Además, se detallaron las actividades a realizar, el lugar en donde se desarrollarían, los beneficiarios, el tiempo a utilizar y los responsables.
La principal medida de mitigación ante los efectos del cambio climático debe estar orientada a la transición energética hacia energías renovables para reducir la dependencia de los combustibles fósiles. Sin embargo esas medidas no están al alcance del ciudadano común o las comunidades porque implican grandes inversiones, decisiones de estado, y desarrollo de nuevas tecnologías. Se explicó, sin embargo, que existe una medida muy importante que si podían asumir: la protección de los bosques y la siembra de árboles frutales.
Se comprendió claramente el propósito: 1) Captar el CO2 o gas de efecto invernadero (GEI), cuya emisión es uno de los principales responsables del cambio climático 2) A través de la fotosíntesis proveer el oxígeno necesario para la respiración y garantizar la vida de los seres vivos 3) Proporcionar sombra en sus comunidades a través de sus ramas y hojas 4) Con los frutos de los árboles mejorar sus economías al desarrollar emprendimientos comunitarios para la venta de conservas o dulces.
Ante esta medida de mitigación la posicionó a la sequía como un evento extremo que puede poner en riesgo la seguridad alimentaria de la comunidad y hasta de el país, por lo que surgió la necesidad de reforzar el programa de educación básica y media "Todas las manos a la siembra" que consiste en huertos escolares, queriendo llevarlo a los patios de las casas o espacios comunitarios, y así contribuir a solucionar el problema de la gestión ineficiente de basura que en todas las comunidades. Utilizar la materia orgánica no cárnica para elaborar compost o abono orgánico para ser utilizado como nutriente natural para rubros vegetales y también para los árboles a sembrar.
La disminución de la basura también implica la reutilización de envases de plástico y de vidrio para almacenar las conservas o dulces de los árboles frutales, ddo que en los estados de la Región Guayana no se reciclan estos residuos.
En cuanto a medidas de adaptación, la sequía, las quemas y las altas temperaturas, así como la pérdida de cultivos, prevalecieron como las grandes preocupaciones.Para ello, se les orientó respecto a la disposición de ventanas, puertas, techos, que permitan la entrada y circulación del viento, cultivos que soportan un mayor estrés hídrico por ausencia de agua, orientaciones para los cultivos en pendiente, desarrollo de algunas estructuras para almacenamiento de agua utilizando material arcilloso, métodos de potabilización del agua, entre otras medidas de adaptación.
A manera de cierre
Con la línea de Formación de Organización Comunitaria y Cambio Climático, dictamos 8 talleres presenciales. Recorrimos 3136Kms y visitamos 8 comunidades.
• 3 comunidades indígenas en el Municipio Gran Sabana del Estado Bolívar.
• 1 comunidad mixta en el Municipio Gran Sabana del Estado Bolívar.
• 2 comunidades mixtas en Caicara Municipio Cedeño del Estado Bolívar
• 1 comunidad mixta en el Municipio Atures del Estado Amazonas
• 1 comunidad Mixta en Municipio Tucupita. Estado Delta Amacuro.
30 participantes por taller. Para un total de 240 participantes.
Seguimos acompañando en la distancia y sabemos que 4 comunidades han activado sus proyectos y siguen en procesos de acción comunitaria.
Es fundamental la reflexión colaborativa, que las propuestas emerjan de ese trabajo reflexivo y no decaer en el acompañamiento a pesar de que formalmente haya terminado el proyecto; los procesos de cada grupo de personas obligan y merecen que insistamos en esta cercanía.
Referencias Consultadas:
Buroz, M. E. (1990). Metodología de criterios relevantes integrados. Caracas, Venezuela: Editorial. Universidad Simón Bolívar
Francisco, P. (2015). Laudato SI': Carta encíclica del Sumo Pontífice Francisco : a los obispos, a los presbíteros y a los diáconos, a las personas consagradas y a todos los fieles laicos sobre el cuidado de la casa común. Lima: Paulinas.
Grupo de Ecología Integral (RCS/ CEPAL) (2022) Marco de Orientación para el estudio y el trabajo en Ecología Integral. Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina y el Caribe. CEPAL. Edición Casa Leiría. Brasil.
Proyecto Amazonia (2023) La Iglesia en la Amazonía. La Repam.(https://linktr.ee/proyectoamazonia.ve?utm_source=linktree_profile_share





