Reunión del Apostolado Social de Corea y Japón
Jesuitas y colaboradores del Apostolado Social de las Provincias de Japón y Corea se reunieron por primera vez de modo conjunto en setiembre de 2015, en Gangjeong, en la isla de Jeju (Corea), al tiempo que se celebraba en el mismo lugar una Conferencia de Paz.
14 jesuitas y colaboradores de la Provincia de Japón asistieron a la Conferencia de Paz y 13 de ellos se quedaron para la reunión del Apostolado Social. Los provinciales de ambas Provincias asistieron a ambos eventos.
Tanto la Conferencia de Paz, como la reunión del Apostolado Social se celebraron en el Centro de Paz San Francisco, recién inaugurado por la Diócesis de Jeju. La localidad de Gangjeong está siendo el escenario de una confrontación, debido a la construcción de una base naval. El obispo Peter Kang, ordinario de la Diócesis de Jeju, ha apoyado intensamente a los campesinos de la zona desde que comenzara su protesta, allá en 2007. Protestaban contra la ocupación de su aldea por parte de la base, que empezó a construirse sin dar los pasos legales necesarios para obtener el acuerdo de los campesinos. El punto clave del conflicto consiste en que la base naval amenaza con destruir el pueblo pesquero y su vida agrícola. Por otro lado, la base no es necesaria para la defensa de Corea del Sur, sino que más bien sirve para proyectar el poder naval de Estados Unidos y de Corea del Sur en el Mar oriental de China. La base naval ya está completada en un 80%.
Los jesuitas de Corea han vivido en Gangjeong durante más de cuatro años, uniéndose a la lucha de los campesinos y los pescadores. La Provincia de Corea ha afianzado su compromiso en favor de este apostolado por la paz y la reconciliación estableciendo una comunidad de jesuitas en Gangjeong. Se trata de una casa de dos pisos con seis habitaciones, que el obispo Kang bendijo el 7 de septiembre, primer día de la Conferencia sobre la Paz. Muchos obispos japoneses y varios jesuitas han visitado esta aldea en los últimos años para mostrar su solidaridad con los habitantes del lugar. A su vez, la lucha en Jeju ha estrechado muchos lazos con la gente de Okinawa, en Japón, que pide la eliminación de las bases militares de Estados Unidos.
La mañana de la reunión del Apostolado Social, que duró un día, cada Provincia compartió lo que hacen en el Apostolado Social. El coordinador de la comisión social de Japón, el P. Mitsunobu, y el H. Chu-hui Chon de Corea, hablaron en japonés y coreano respectivamente, siendo traducidos por el P. John Sang-won Lee, de Japón, y por la H. Bernadette Jeong, de la Congregación de Lavelle. Las dos Provincias realizan actividades sociales semejantes: apostolado en favor de los migrantes, iniciativas de defensa del medioambiente dirigidas a detener la explotación de energía nuclear y a fomentar las energías renovables, colaboración con los movimientos ciudadanos por la paz, acompañamiento e incidencia entre los pobres que viven en zonas urbanas y atención a cuestiones laborales. También cuentan con centros sociales que ofrecen información, análisis y reflexión. Estas semejanzas reflejan las similitudes de las dos naciones en el ámbito económico, sus estrechas conexiones históricas en la región del Noreste de Asia y la misión común de los jesuitas en favor de los pobres, de una fe que obra la justicia y se reconcilia con la creación.
Por la tarde, los participantes se dividieron en cuatro grupos con el fin de conocerse mejor, favorecer la colaboración y trazar planes específicos. Hubo grupos sobre el movimiento por la paz, justicia social y trabajo, trabajadores migrantes, el medio-ambiente y la energía antinuclear.
En relación con el movimiento por la paz se espera que pueda haber oportunidades de intercambio durante el periodo del magisterio y con ocasión de la puesta en marcha de algunos proyectos. En particular, ven posible una cooperación en programas educativos para estudiantes. Tal podría ser el caso de una colaboración entre el Centro de Paz San Francisco y los programas de paz en Hiroshima. Piden a los Provinciales que convoquen un equipo para preparar esos programas y asegurar su inspiración evangélica.
El grupo que dialogó sobre justicia en el ámbito laboral hizo hincapié en la importancia de aprender cómo hacer frente al desafío del neoliberalismo y cómo acrecentar la cooperación. Se sugirió la creación de un equipo formado por el P. Shimokawa, el P Mitsunobu, el H. Chu-hui Chon y el P. Mun-su Park. Este equipo se encargaría de elaborar un programa práctico identificando algunos objetivos claros. Además el grupo pidió que el Jesuit Research Center for Advocacy and Solidarity (Centro de investigación para la solidaridad y la incidencia) y el Tokyo Social Center (Centro Social de Tokio) puedan establecer intercambios y visitas para aprendizajes mutuos. Igualmente se pidió a la Provincia de Corea que entre en una comunicación significativa con el Institute of Global Concern (Instituto sobre cuestiones globales) de la universidad de Sophia.
Las dos Provincias están colaborando ya en su oposición a la energía nuclear. Hasta la fecha han organizado tres congresos anuales en el Shimonoseki Labor Education Centre. El congreso de este año formará parte de la reunión nacional de las Comisiones de Justicia y Paz de las diócesis de Japón. Han ayudado en la preparación del material educativo y han participado en manifestaciones internacionales. Actualmente comparten su preocupación por la reapertura de la central nuclear de Kendai, en Japón, y por los planes del Gobierno de Corea del Sur de construir una nueva central nuclear en Yeongdeok. Cooperan también en cuestiones medioambientales, así están oponiéndose a la construcción de teleféricos que accedan a montañas vírgenes en algunos parques nacionales coreanos, y dando a conocer el daño provocado al medioambiente por prácticas militares. También pretenden colaborar en la elaboración de material educativo sobre la Encíclica Laudato Si’.
El apostolado de las dos Provincias entre migrantes difiere en el sentido de que en Corea se centra en los trabajadores migrantes, mientras que en Japón está orientado hacia la Adachi International Academy, una escuela para hijos de trabajadores migrantes o de mujeres extranjeras que han contraído matrimonio a través de un mediador. Las dos Provincias podrían beneficiarse del intercambio de experiencias.
La reunión terminó con una espléndida cena a base de pescado y un paseo por la playa bajo la luz de la luna. ¡Alabado sea el Señor!