Primera Conferencia sobre la Transición para Abandonar los Combustibles Fósiles: Resultados y compromisos de Santa Marta
Traducido con IA | Original en inglés
Entre el 24 y el 29 de abril de 2026, los gobiernos de Colombia y los Países Bajos reunieron en Santa Marta a 57 países, que representan aproximadamente un tercio del PIB mundial, con motivo de la Primera Conferencia sobre la Transición para Abandonar los Combustibles Fósiles. El objetivo principal de la reunión fue impulsar y acelerar la implementación de los compromisos asumidos en el Acuerdo de París, motivados por el consenso alcanzado en la COP28 para abordar el cambio climático, salvaguardar la seguridad energética y desarrollar la resiliencia económica frente a la volatilidad de los mercados de combustibles fósiles y las perturbaciones geopolíticas.
El evento reunió a gobiernos nacionales junto con gobiernos subnacionales, el mundo académico, movimientos sociales, el sector privado e instituciones financieras, creando un espacio para planificar la descarbonización de los sistemas económicos y energéticos. Los debates técnicos se centraron en tres temas clave: «reducir la dependencia económica de los combustibles fósiles, transformar la oferta y la demanda, y promover la cooperación internacional».
La conferencia concluyó con la presentación de cinco resultados clave estructurados por los coanfitriones: Durante los debates temáticos, se identificó la dependencia fiscal como una limitación clave, lo que hace imperativo «pasar del bloqueo fiscal y el espacio fiscal limitado por la deuda a la capacidad de transición soberana». A nivel de mercado, los delegados reconocieron que los incentivos financieros y subsidios mal orientados «siguen manteniendo a los combustibles fósiles artificialmente competitivos, retrasan las alternativas limpias y crean tensiones distributivas». Finalmente, se enfatizó que una transición justa requiere una amplia transformación para superar las dependencias estructurales e incluir a las comunidades, garantizando los derechos laborales y la inclusión social.
- Compromiso sostenido para cumplir: Se anunció una segunda conferencia para 2027, que será coorganizada por Tuvalu e Irlanda.
- Grupo de coordinación: Se formará un equipo de seguimiento, integrado por Colombia, los Países Bajos, Tuvalu, Irlanda y las alianzas existentes, para evitar la duplicación de esfuerzos y conectar con el Grupo de Activación 4 de la COP30, centrado en «la transición para abandonar los combustibles fósiles de manera justa, ordenada y equitativa».
- Complementariedad multilateral: El informe de la conferencia se entregará a la Presidencia de la COP30 y al Secretario General de las Naciones Unidas para alinear los resultados con la Agenda de Acción Climática Global y «canalizar estas contribuciones hacia el segundo Balance Global (GST2)».
- Tres líneas de trabajo: Se establecerán vías de cooperación técnica, con el objetivo de:
- El desarrollo de hojas de ruta vinculadas a las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC).
- La revisión de las dependencias macroeconómicas y la arquitectura financiera.
- La alineación entre productores y consumidores para avanzar hacia un sistema comercial libre de combustibles fósiles.
- Panel Científico: Se lanzó oficialmente el Panel Científico para la Transición Energética Global (SPGET), con el objetivo de ayudar a «desarrollar hojas de ruta alineadas con la trayectoria de 1,5 °C, destinadas a desmantelar las barreras legales, financieras y políticas a la transición energética».
El liderazgo de Tuvalu e Irlanda para 2027
Según el primer resultado operativo de la cumbre, Tuvalu e Irlanda asumirán la coorganización de la segunda edición del foro, «con la conferencia principal en Tuvalu y una reunión previa a la conferencia en Irlanda». Además, ambas naciones desempeñarán un papel de seguimiento estructural al unirse al grupo de coordinación central, cuyo propósito será «garantizar la continuidad hacia la segunda conferencia y las siguientes».





