Suiza- Ecosummer Camp 2023, esperanza ante la crisis ecológica
Frente a la degradación progresiva de nuestro planeta, y a pesar de la acción de algunas mentes preclaras, se perfilan claramente dos tendencias: por un lado, los jóvenes parecen ahogarse en la negación. Por otro lado, las personas mayores muestran signos de amnesia, fingiendo no ser conscientes del cambio climático. ¡Se impone una pausa! El campamento de verano ecológico organizado por el Instituto Lassale del 20 al 27 de agosto fue una de las pausas que la humanidad necesita para avanzar hacia un futuro más sostenible.
Científicos de varias naciones llevan años evaluando la posibilidad de crear vida en otros planetas. Las numerosas hazañas, descubrimientos y logros de la época actual, sobre todo en ciencia y tecnología, han acentuado aún más el deseo del hombre de hegemonía sobre la naturaleza. Hoy en día, la crisis ecológica -fruto del esfuerzo humano- que golpea duramente al planeta es una, si no la única, prueba definitiva de que el contacto entre el hombre y la naturaleza se ha iniciado mal desde hace siglos. No es ningún secreto que nuestro planeta está agonizando.
Sí, la humanidad de hoy tiene que reflexionar sobre la calidad del legado que desea dejar a las generaciones futuras. Por eso, del 20 al 27 de agosto de 2023 se celebró en Zúrich el tercer campamento de Eco-verano. El campamento estaba abierto a todas las personas, independientemente de su raza, religión o sexo, con un único deseo: redescubrir el verdadero significado de la naturaleza, entrar en comunión con ella y frenar así, si no poner fin, a la catástrofe ecológica que golpea tan duramente al mundo.
Con el tema "Del consumo salvaje al compromiso responsable", Ecosummer Camp 2023 permitió a los participantes echar un nuevo vistazo a los tumores que corroen la Madre Tierra. En este sentido, fue y sigue siendo una auténtica bendición para la humanidad por varias razones:
- El Ecosummer Camp reúne a profesionales y actores que intentan aportar soluciones en ámbitos que alimentan la crisis ecológica. Para el campamento de este año, el Dr. Thomas Nemececk nos ha invitado a limpiar nuestros sistemas alimentarios, a veces consumistas. Este ejercicio supone un esfuerzo por trascender gustos y culturas. Esta recomendación se puso en práctica a lo largo del campamento con una gastronomía vegana variada y diversificada. Esta experiencia permitió a los participantes (hombres y mujeres de una cincuentena de procedencias geográficas diferentes) comprender que existen productos alimentarios alternativos que, además de ser respetuosos con el medio ambiente, son tan sabrosos como algunos de los productos de consumo habituales.
- En el plano económico, Gaël Giraud propuso un sistema bancario que favorezca la transición hacia una economía verde. Le siguió Christian Felber, en un ambiente muy distendido, que expuso su teoría sobre la Economía del Bien Común.
- Los debates con André Frei, Director General de Partner Group, una empresa que no es un actor importante en los mercados privados, dejaron claro que invertir en la ecología tiene dos ventajas: la rentabilidad financiera y la mejora de la salud de nuestro planeta.
En términos de desarrollo personal, el llamamiento de Martin Kirchner Summer a pasar del "ego" al "eco" mostró la relevancia de ser el cambio al que aspiramos; mejor aún, de pasar a la acción. Otros ponentes también hablaron de la crisis actual y de las soluciones que podrían aplicarse.
Uno de los momentos culminantes de la reunión fue la conversación con Pédro Walpole, que habló sobre el tema "Perspectiva de Asia-Pacífico en la transición socioecológica". Nos habló del estilo de vida sobrio y pobre de los pueblos indígenas de Asia. De este largo compartir, comprendimos que la pobreza material no siempre es un obstáculo para la felicidad. "La alegría de los pobres no reside en el futuro"; reside en su vida cotidiana porque nadie tiene control sobre lo que traerá el mañana.
¿Qué conclusiones sacamos de este encuentro? Más allá de todas las teorías, reflexiones pertinentes, visitas y actividades ecológicas prácticas, el Ecosummer Camp fue una escuela para el corazón y un lugar donde aprendes a volver a ser hijo de la Madre Naturaleza. También nos hizo darnos cuenta de que el viaje de vuelta todavía es posible. ¡Sí! Todavía podemos hacer algo para salvar nuestro planeta, no sólo con el cerebro, sino también con el corazón. Eso significa correr el riesgo de abandonar nuestras muchas zonas de confort tecnológico y abrazar la naturaleza con paz y alegría.
Visite este sitio para obtener más información ecosummercamp.org
Por KWANKE
Steve SJ
Participante.





