Brasil – CEAMA: viaje de conversión y sinodal con la Iglesia ministerial amazónica
Ver, escuchar y comprometerse con la realidad panamazónica con valentía y profetismo, caminando juntos. Acoger la sabiduría y los dones de sus pueblos, atreviéndose a construir una Iglesia sinodal, tan deseada por el Papa Francisco. En resumen, este fue el mensaje general que dejó el secretario ejecutivo de la Conferencia Eclesial de la Amazonia - CEAMA, Alfredo Ferro Medina, sacerdote jesuita colombiano, en un encuentro realizado el pasado sábado 7 de agosto, titulado Desafíos de la CEAMA: sinodalidad y expresión del rostro amazónico.
La actividad promovida por el CEPAT, contó con la colaboración y el apoyo del Instituto Humanitas Unisinos - IHU y del Observatorio Nacional de Justicia Socioambiental Luciano Mendes de Almeida - OLMA, que forma la Red de Promoción de la Justicia Socioambiental de la Compañía de Jesús en Brasil.
Antes de ser nombrado para la nueva misión en CEAMA, en mayo de 2021, Alfredo Ferro Medina coordinaba el Servicio Jesuita Panamazónico de la Conferencia de Provinciales Jesuitas de América Latina - CPAL, con sede en Leticia, Colombia, región amazónica (triple frontera Brasil, Perú y Colombia). Ciertamente, esta rica experiencia de pisar suelo amazónico será muy importante en la nueva etapa de servicio eclesial.
CEAMA cuenta con el Papa Francisco como una referencia fundamental, que desafía a toda la Iglesia a buscar nuevos caminos, en la perspectiva de una ecología integral. En su Exhortación Apostólica Postsinodal Querida Amazonia, afirma: "Las comunidades de base, siempre que han sabido integrar la defensa de los derechos sociales con el anuncio misionero y la espiritualidad, han sido verdaderas experiencias de sinodalidad en el camino evangelizador de la Iglesia en la Amazonia" (n. 96).
En este sentido, la Conferencia Eclesial de la Amazonia - CEAMA nace con el objetivo de ser "un organismo episcopal que promueva la sinodalidad entre las iglesias de la región, que ayude a delinear el rostro amazónico de esta Iglesia y que continúe la tarea de encontrar nuevos caminos para la misión evangelizadora", según el Documento Final del Sínodo para la Amazonia (n. 115).
Como destaca Alfredo Ferro Medina, es urgente salir de nuestras zonas de confort, atendiendo al inspirador pasaje de la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium (n. 49), en el que Francisco es muy claro: "Prefiero una Iglesia magullada, herida y embarrada por estar en la calle, a una Iglesia enferma por estar cerrada y cómoda en el aferramiento a sus propias seguridades. No quiero una Iglesia preocupada por ser el centro, y que acabe atrapada en una maraña de obsesiones y procedimientos".
Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam y un territorio de ultramar, la Guayana Francesa, están incluidos en el bioma amazónico, donde vive una población de aproximadamente 34 millones de personas. Según Alfredo Ferro, en este universo hay 390 pueblos indígenas, 240 lenguas vivas, 145 "pueblos libres" (en aislamiento voluntario). Del total de habitantes, el 70% se encuentra en zonas urbanas y el 30% en zonas rurales.
Las llamadas y los signos de esperanza en el territorio amazónico requieren un proceso de conversión personal e institucional. Para hacer frente a los desafíos actuales es necesario persistir en un camino de conversión sinodal, ecológica, pastoral y cultural.
Hay un camino que se está recorriendo. Alfredo Ferro destacó, por ejemplo, la fundación de la Red Eclesial Panamazónica, en 2014, a favor de la construcción y fortalecimiento de la red en defensa de la vida y del bioma amazónico, así como toda la riqueza del significado, la construcción y los frutos del Sínodo para la Amazonia, en sintonía con la Carta Encíclica Laudato Si'. A lo largo de este proceso, se fortaleció aún más la idea de una Iglesia sinodal y ministerial con rostro amazónico.
Los sueños del Papa Francisco, que pone una gran esperanza en todo este dinamismo que viven los hombres y mujeres de buena voluntad en el territorio amazónico, aparecen muy claramente en la Exhortación Apostólica Postsinodal Querida Amazonía. Son un verdadero apoyo para esta conversión integral:
- "Sueño con una Amazonia que luche por los derechos de los más pobres, de los pueblos originarios, de los menos, para que su voz sea escuchada y su dignidad promovida;
- "Sueño con una Amazonia que guarde celosamente la seductora belleza natural que la adorna, la vida desbordante que llena sus ríos y bosques";
- "Sueño con una Amazonia que conserve la riqueza cultural que la caracteriza y en la que la belleza humana brille de forma tan variada";
- "Sueño con comunidades cristianas capaces de dedicarse y encarnarse en la Amazonia de manera que la Iglesia tenga nuevos rostros con rasgos amazónicos";
Según Alfredo Ferro, es en este camino que, el 29 de junio de 2020, nació el CEAMA, con el objetivo de dar continuidad a las recomendaciones y acuerdos del Sínodo para la Amazonia, contando con la participación de organismos como el Consejo Episcopal Latinoamericano - CELAM, el Secretariado Latinoamericano y del Caribe de Cáritas - SELACC, la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Religiosos y Religiosas - CLAR, la Red Eclesial Panamazónica - REPAM y representantes de los Pueblos Indígenas de la Amazonia.
Para que el CEAMA cumpla con su propuesta de promover la sinodalidad entre las iglesias de la región, teniendo en cuenta la riqueza y la diversidad de los pueblos amazónicos, Alfredo Ferro señaló algunos requisitos y desafíos, enumerados a continuación:
- Descubrir la novedad: la apertura al Espíritu;
- Recuperar la historia y las raíces de este territorio y sus gentes;
- Mirando desde el interior y la cultura;
- Promover la escucha del territorio, tomando conciencia de su realidad, con todos sus problemas y potencialidades;
- Entender la territorialidad desde la perspectiva de la interconexión;
- Vivir una espiritualidad ecológica y del tiempo, saliendo de la zona de confort;
- Reconocer que el camino es sinodal, trabajando en redes y alianzas;
- Promover la defensa de la vida y los derechos humanos;
- Formar, capacitar e influir en las decisiones políticas;
- Ir más allá de las fronteras, estar dispuestos a ir a la otra orilla (Documento de Aparecida);
- Fomentar propuestas alternativas socioeconómicas, energéticas y medioambientales (Vivir bien);
- Cultivar hábitos personales que contemplen una vida sana y sencilla;
- Inspirado en el camino del Sínodo, repensar los elementos de la estructura eclesial, atentos a las necesidades de descentralización por el bien de la misión;
- Desarrollar un Plan Pastoral Conjunto con rostro amazónico, teniendo como horizonte la comunión y la participación;
- Amazonizar el mundo.
Alfredo Ferro cerró su presentación con la Oración por nuestra tierra, propuesta por el Papa Francisco al final de Laudato Si':
Dios todopoderoso, que estás presente en todo el universo y en la más pequeña de tus criaturas. Tú que envuelves con tu ternura todo lo que existe, derrama en nosotros la fuerza de tu amor para cuidar la vida y la belleza. Llénanos de paz, para que podamos vivir como hermanos y hermanas sin hacer daño a nadie.
Oh Dios de los pobres, ayúdanos a rescatar a los abandonados y olvidados de esta tierra que tanto valen a tus ojos. Sana nuestra vida, para que protejamos el mundo y no lo depredemos, para que sembremos belleza y no contaminación o destrucción.
Toca el corazón de los que sólo buscan beneficios a costa de los pobres y de la tierra.
Enséñanos a descubrir el valor de cada cosa, a contemplar con deleite, a reconocer que estamos profundamente unidos a todas las criaturas en nuestro camino hacia tu luz infinita.
Gracias, porque estás con nosotros todos los días. Por favor, sosténganos en nuestra lucha por la justicia, el amor y la paz.





