Testimonio

Proyecto “Ralentizar los Flujos de Agua” Introducir la conexión con el “país” en el modo de proceder jesuita

Reconozco que la soberanía de los pueblos de las Naciones Originarias del continente ahora conocido como Australia nunca se cedió por medio de un tratado ni de ningún otro modo. Reconozco y respeto las leyes de los pueblos de las Naciones Originarias y su custodia ecológicamente sostenible de Australia a lo largo de decenas de miles de años a través de prácticas de gestión terrestre y acuática que continúan en la actualidad.

…entre los pobres más abandonados y maltratados, está nuestra oprimida y devastada tierra, que ‘gime y sufre dolores de parto’ (Rom 8,22)(LS 2).

En el ‘modo de proceder’ ignaciano tenemos que comprender e integrar que el cuidado de los cursos de agua locales es tan importante como el cuidado de quienes están en los márgenes. Sabemos que el clamor de la tierra está relacionado con el clamor de los empobrecidos. Pero ¿qué implica esto para el ‘modo de proceder’ ignaciano?

En Australia, el equipo jesuita de Cuidado de la Casa Común colabora con el Instituto de las Hermanas de la Misericordia de Australia y Papúa-Nueva Guinea (ISMAPNG por sus siglas en inglés). La colaboración se realiza a través del Proyecto “Ralentizar los Flujos del Agua”. Este proyecto de fe en acción se preocupa por el “país” y por los afectados por los desastres climáticos en Eugowra, al oeste del estado australiano de Nueva Gales del Sur.

Eugowra, un pueblo de 500 habitantes fue anegado el 14 de noviembre de 2022 a consecuencia de uno de esos diluvios que ocurren una vez cada 5000 años. Una “bomba de lluvia” desencadenó una rápida y masiva inundación que causó muerte y destrucción. Dos personas murieron y el ochenta por ciento de las casas y negocios del pueblo quedaron destruidos.

Los habitantes de Eugowra suelen recibir el aviso de que se va a producir una inundación con entre 7 y 10 horas de anterioridad. En 2022, sin embargo, fueron avisados sólo con una hora u hora y media de antelación. Este aviso tardío y la falta de tiempo para reaccionar propiciaron la devastadora pérdida de vidas y propiedades.

Fue mucho más que la tierra, las propiedades y las personas lo que resultó dañado. Tras la riada la comunidad local de las Hermanas de la Misericordia recurrió a la diócesis católica de Bathurst para estudiar cómo la ecología integral podía servir de lente resiliente para la reconstrucción. La animadora de Ecología Integral de ISMAPNG, Sally Neaves, se ha convertido desde entonces en la coordinadora principal del proyecto que trabaja con agricultores y ganaderos para reconducir los cursos de agua en el paisaje. Dicho sea de paso, Sally es también la coordinadora de la Australian Integral Ecology Fellowship, un programa de becas para futuros líderes en ecología integral apoyado por la provincia jesuita australiana.

El proyecto “Ralentizar los flujos de Agua” en Eugowra está trabajando para sanar el “país”, que, como nos dicen los pueblos de las Naciones Originaria de Australia, es mucho más que el territorio físico; incluye el cuidado de las personas, los animales, las plantas, los muertos y los aún no nacidos.

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(El caudal de agua permaneció bajo la superficie)

El objetivo es restaurar el paisaje, de suerte que pueda volver a absorber y dispersar la lluvia a través de la vegetación y de diques permeables. Esto también significa que, en épocas secas, el paisaje tiene mayor humedad al reducirse la escorrentía por el terreno cuando llueve.


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Esta es la imagen de muchos paisajes australianos: la capa superior del suelo ha desaparecido, las corrientes de agua han terminado labrando torrenteras y no hay vegetación en épocas secas. Como consecuencia, el paisaje está seco; cuando llueve, la escorrentía se dirige hacia las torrenteras. Además, la cantidad de agua acumulada que sale de cada granja ocasiona inundaciones cuando el agua que corre a gran velocidad queda retenida en un pueblo o en algún cuello de botella.

Así pues, el “Proyecto Ralentizar los Flujos ” significa gestionar el agua en el paisaje de manera diferente: aumentar la infiltración del agua lluvia, reducir la dañina escorrentía y retener más cantidad de agua en cada granja.

La coordinadora del proyecto, Sally Neaves, contactó el Instituto Mulloon para la reconstrucción de los diques permeables que habían sido eliminados del paisaje. El Instituto Mulloon informó de que los diques permeables se construyen con materiales naturales, como piedras, troncos, tierra y, sobre todo: vegetación, que, entre otras cosas, cohesiona las estructuras. Estas estructuras están diseñadas para elevar el nivel del agua corriente y ralentizar y filtrar su caudal, dándole la oportunidad de infiltrarse en el suelo y regenerar las aguas subterráneas. En las épocas húmedas, el caudal se extiende por el terreno inundable; en las épocas secas, permanece bajo tierra y regenera el arroyo. Esto posibilita un incremento de la productividad agrícola y mejora las condiciones de la vida de la fauna y la flora proporcionándo paisajes con mayor humedad y más resilientes a condiciones climáticas extremas.

Para la comunidad de Eugowra, el retorno de los diques permeables supone una nueva forma de trabajo agrícola, por lo que se ha iniciado una larga senda de conversión ecológica.

Tras el desastre, en Eugowra permanecía todavía presente la traumática experiencia que había dejado un poso de resentimiento, temor y tristeza. Había resentimiento contra la Tierra y rondaba el temor de que el cercano parque nacional hubiera contribuido a la inundación. Hace falta mucho amor para escuchar el clamor de los empobrecidos y de la Tierra en Eugowra.


El itinerario de Therese Welsh

Therese Welsh, una de las becarias del programa de Ecología Integral en 2024; es una agroganadera local que está recorriendo este itinerario de ecología integral. Therese organizó un taller de “Ralentizar los Flujo de Aguas” en las tierras que posee junto al arroyo Waterhole, tributario del arroyo Mandagery. Estas tierras se encuentran en una zona clave para ralentizar los flujos de la cuenca del Mandagery, en el valle de Eugwora.

Al taller “Ralentizar los Flujos de Agua”, realizado el27 de octubre de 2023en las granjas de Therese acudieron unos 50 agricultores, minifundistas y simpatizantes. Este encuentro fue el primero de una serie de talleres de capacitación. Fue concebido para prevenir futuras inundaciones devastadoras en Eugowra y encontrar socios para reducir tanto la velocidad del caudal de agua como el deterioro del Mandangery y sus tributarios.

El equipo de expertos del Instituto Mulloon, junto con ingenieros agrónomos y miembros del Servicio Regional de Agroganadería de Nueva Galés del Sur, el movimiento ecologista Landcare, la Cruz Roja, la CWA (Asociación de Mujeres Rurales), la parroquia local y la diócesis, entre otros organismos, dirigieron la reunión, que permitió a la comunidad comprender los patrones de flujo del arroyo, el ciclo del agua, el papel de la vegetación, los múltiples beneficios de almacenar agua en el paisaje y métodos prácticos para ralentizar el flujo, reducir la velocidad del caudal y los picos destructivos de inundaciones. Hubo también visitas in situ para aprender cómo algunos granjeros individuales han hecho esfuerzos por cuidar la tierra y transformado las cosas plantando y restaurando vegetación durante los últimos 20 años.

Crédito de la fotografía – Sue Martin, marzo de 2024 Crédito de la fotografía – Sue Martin, marzo de 2024


Sally en primer plano y Therese en el centro, ambas sobre un pequeño y efímero curso de agua tributario del arroyo Waterhole que solo lleva agua tras lluvias intensas. Mientras tiene lugar la recuperación del arroyo, las ovejas han sido retiradas de este prado. Las intervenciones en el marco del Proyecto “Ralentizar los Flujos de Agua” se han llevado a cabo con estacas de madera en forma de V, y entre sus brazos se han colocado ramas de especies autóctonas para formar una cubierta vegetal a lo largo del curso del agua, de forma que, cuando ésta llega, las semillas en las ramas tienen oportunidad de germinar y de crecer en el cauce del arroyo, regenerando la forma preeuropea del paisaje. Es una técnica muy sencilla, pero requiere una gran conexión con la tierra para llegar a conocer el “país” y ayudarle a sanar.


Therese trabaja en la granja con su esposo, un ganadero de ovinos de Eugowra que ha seguido los pasos de varias generaciones de su familia. En 2019, Therese escuchó el llamado de san Francisco: “Comienza haciendo lo que es necesario, después lo que es posible y de repente estarás haciendo lo imposible”. Había empezado la transformación regeneradora de la granja del arroyo Hell Hole. Este arroyo, un tributario efímero, tiene potencial para que vuelvan a crecer en él las hierbas naturales, hongos juncias, cubiertas vegetales y árboles que siempre han estado ahí. Junto con el Servicio Regional de Agroganadería y el Australian Landcare, recibieron una subvención para proteger el hábitat del periquito migrador, especie de ave en peligro crítico de extinción. El acuerdo conllevaba el compromiso de no vender la propiedad en un plazo de diez años; la forma de devolver la ayuda era ofreciendo el lugar para albergar experiencias de campo y participando en un breve documental sobre el proyecto.

El proyecto ha sido todo un éxito. Tras haber plantado 400 árboles en los últimos 3 años, se ha podido celebrar que el agua vuelve a fluir, así como la reaparición de especies endémicas y el buen crecimiento de la mayor parte de lo plantado.

Therese cuenta: “Con el mantenimiento continuado de la maleza y la fauna silvestre, hemos visto como la naturaleza florecía y como, por tanto, también nosotros florecíamos. Hemos ralentizado el caudal y observado adónde van los animales. Hemos albergado experiencias de campo, y todo el proceso ha sido documentado. Hemos creado un espacio de retiro, que incluye un laberinto, para ofrecer a los visitantes una experiencia mental, corporal y espiritual en medio de la naturaleza, en conexión con la Madre Tierra y disfrutando de los procesos naturales, del florecimiento de fauna y flora silvestre en abundancia. Hemos conectado con nuestros antepasados mediante la oración consciente y contemplativa y también, a través de la escucha profunda del paisaje, de la naturaleza, y de la queda vocecita del interior”.


Eugowra creek


El Instituto Mulloon

El Instituto Mulloon surgió a partir de la investigación de terreno en torno del arroyo Mullon, cerca de Camberra (Australia). Este enfoque incluía una investigación sobre rehidratación y restauración a escala tanto local como de la cuenca en general, que ha sido reconocida mundialmente. El Instituto Mulloon firmó el Llamado a la Acción como parte de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, COP28. Se buscaba la colaboración de actores no estatales –desde campesinos y pescadores a empresas, ciudades, sociedad civil, consumidores y todos los involucrados en sistemas alimentarios– con miras a lanzar un Llamado a la Acción de Actores No Estatales para la Transformación de los Sistemas Alimentarios para las Personas, la Naturaleza y el Clima. Este llamado a la acción quiere movilizar esfuerzos colectivos alrededor de una visión común de sistemas alimentarios que proporcionen un progreso significativo y mensurable para las personas, la naturaleza y el clima, en el horizonte del año 2030. El objetivo es que a través de esa agenda común se amplíe la acción, plantear retos más ambiciosos y aprovechar el potencial de los sistemas alimentarios como una de las principales soluciones para las personas, la naturaleza y el clima.

Sr Margaret Eugowra erosion


Una respuesta jesuita

“Enséñanos tu ‘modo’ para que sea ‘nuestro modo’ en el día de hoy, y podamos realizar el ideal de Ignacio: ser compañeros tuyos..., colaboradores tuyos en la obra de la redención”

(P. Pedro Arrupe).

El Congreso sobre Cambio Climático 2024 de la Universidad Loyola de Chicago, dedicado al tema “Alimentar a un mundo cambiante: cambio climático y sistemas alimentarios globales”, contó con una fantástica ponente invitada: Amanda Little, cuyo principal mensaje fue: “Cuidad el suelo; es lo más importante que podemos hacer”. Amanda Little es la autora del libro The Fate of Food: What We'll Eat in a Bigger, Hotter, Smarter World (El destino de los alimentos: qué comeremos en un mundo mayor, más cálido y más inteligente) y de la charla TED: “El cambio climático se está convirtiendo en un problema que puedes gustar (probar, paladear)”. Amanda Little afirma que “nuestros sistemas alimentarios no han sido diseñados para adaptarse a trastornos de gran magnitud como el cambio climático. La crisis climática podría devastar el actual suministro de alimentos, pero hay agricultores, ganaderos, empresarios e ingenieros que están repensando radicalmente qué cultivaremos y cómo comeremos, combinando la agroganadería tradicional con tecnologías de vanguardia para crear un futuro alimentario robusto, resiliente y sostenible”.

En Australia, Ecojesuit se concentra conscientemente en la agroecología conocida como agricultura (o mejor, agroganadería) regenerativa, cuyo objetivo es revivificar y mejorar el funcionamiento ecosistémico en granjas y paisajes a través de prácticas diseñadas para trabajar con el paisaje, los cultivos, los ganados, las personas y el clima. Si bien “regenerativo” puede ser la palabra de moda, muchos de estos métodos no son nuevos y han sido empleados por las culturas indígenas durante miles de años. Las culturas nativas entendieron hace tiempo la importancia de trabajar con la naturaleza para cuidar la tierra y asegurar la salud y productividad de todos los sistemas. Asumiendo los conocimientos y la pericia de las culturas indígenas y las prácticas de la agroganadería tradicional, podemos aprender valiosas lecciones sobre el cuidado de la tierra, la biodiversidad y la importancia de un enfoque holístico del cuidado del paisaje.


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El trabajo realizado en Eugowra es una demostración de que resulta posible abordar a la vez varios objetivos Laudato Si’. El Proyecto “Ralentizar los Flujos de Agua” va más allá del objetivo n.º 1: la “Respuesta al clamor de la Tierra”, mediante un proceso de compromiso comunitario que también apunta a cumplir con el objetivo n.º 7: “Resiliencia y empoderamiento de la comunidad”. Este es un enfoque que todos los ministerios jesuitas podríamos incluir en nuestros Planes de Acción Laudato si’. Este objetivo (“Resiliencia y empoderamiento de la comunidad”) persigue que todos desarrollemos resiliencia analizando los modos físicos, sociales y espirituales en los que una comunidad puede verse afectada por el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, elaborando un plan para prepararse de manera resiliente , asegurando que los edificios están preparados para el aumento de la temperatura, la intensidad de las tormentas y el nivel del mar, y que los miembros de la comunidad pueden desplazarse a otros lugares en caso de emergencia climática. También es importante entender los impactos a escala bio-regional. Las lecciones que Therese y Sally comparten con nosotros pueden ser aplicadas en cualquier comunidad del mundo.

La diócesis de Bathurst, inspirada por Sally y Therese y por el trabajo realizado en Eugowra, desea crear un espacio propio para el equipo Laudato Si’. El Plan Diocesano de Acción Laudato Si’ incluye ahora el apoyo a programas educativos, de espiritualidad y empresas sociales incipientes que comparten esta visión de una comunidad floreciente en las próximas generaciones. La diócesis está conectando el Plan de Acción Laudato Si’ con el Proyecto “Ralentizar los Flujos de Agua”.

Yo tuve la fortuna de formar parte de la puesta en marcha del Programa de Liderazgo en Ecología Integral en la diócesis de Bathurst, lo que me permitió conocer de primera mano el Proyecto “Ralentizar los Flujos de Agua”. Me anima saber que hay planificadas más visitas de miembros de otras instituciones religiosas, para que el itinerario vivido pueda compartirse.

Como parte del Cuerpo Apostólico de la Compañía de Jesús, podemos reflexionar sobre cuál sería la mejor manera de apoyar a los centros de ecojusticia de las diversas provincias y conferencias para que exploren enfoques semejantes a los del Proyecto “Ralentizar los Flujos de Agua”. Estos enfoques podrían centrarse en el papel de la rehidratación del paisaje en apoyo del énfasis de Ecojesuit en la agroecología, puesto que esto repercute en los más pobres en el contexto de la vulnerabilidad alimentaria e hídrica.

La otra idea que nos aporta el Proyecto “Ralentizar los Flujos de Agua” es la importancia de los procesos. El proyecto optó por un enfoque de construcción comunitaria, que tiene más probabilidades de ser autosostenible, ya que las partes principales participan de manera plenamente informada, comprometida y activa.

De nosotros depende construir una sana, esperanzadora y sostenible casa común para todos.

[1] https://www.vatican.va/content/francesco/en/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html

[2] https://institute.mercy.org.au/2023-mercy-integral-ecology-emerging-leaders-fellowship-2/

[3] https://themullooninstitute.org/

[4] https://laudatosiactionplatform.org/laudato-si-goals/

[5] https://laudatosiactionplatform.org/plans/?page=1

Sue Martin <[email protected]>

Responsable del Proyecto Cuidado de la Casa Común en la provincia jesuita de Australia, vicecordinadora de Reconciliación con la Creación en la JCAP, miembro del Consejo Asesor del SJES

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Publicado por SJES ROME - Coordinador de Comunicaciones in SJES-ROME
SJES ROME
El SJES es una institución jesuita que ayuda a la Compañía de Jesús a desarrollar la misión apostólica, a través de su dimensión de promoción de la justicia y la reconciliación con la creación.