Testimonio

¿Por qué continué con este trabajo a pesar de mi cansancio y frustración?

Ando Isamu SJ, Centro Social jesuita, Tokyo, Japón Ando Isamu SJ, Centro Social jesuita, Tokyo, Japón

Cuando trabajé con personas desplazadas en Japón tuve que enfrentarme a muchas trabas legales imprevistas y a juicios sumamente largos. No tuvimos mucho éxito en llamar la atención de los medios de comunicación y del parlamento. La gente que apoyaba a los desplazados al final se cansaba de las violaciones al tratado de inmigración que iban examinadas “caso por caso” y nos abandonaban. ¿Por qué seguí trabajando en este campo a pesar del cansancio y de la frustración? Puedo contestar a esta pregunta diciendo que recé mucho a Dios y hubo milagros. Uno de estos milagros fue el obtener el estatus de refugiados para cinco hermanos de Vietnam.

Un día, el mayor de ellos, que tenía 25 años, me llamó, desesperado. Uno de sus hermanos había podido dejar su trabajo e irse a visitar a su madre enferma, que estaba en Estados Unidos. Había pensado quedarse con ella dos semanas antes de volver a Japón. Su permiso de residencia, por tres años, caducaba dentro de cinco meses. Pero al llegar a Estados Unidos tuvo un accidente de coche, sufrió múltiples fracturas en la pierna derecha y le operaron tres veces. Mientras estaba en el hospital, su madre murió. Quiso renovar su visado japonés pero el Consulado de Japón en San Francisco no aceptó su solicitud.

Cuando sus hermanos me llamaron, tuve una conversación de media hora con el cónsul de Japón en San Francisco, pero él me dijo que no podía hacer nada y que estos trámites había que hacerlos en Japón. Tampoco tuvo resultado un encuentro que tuve con el vice-secretario del Ministro de Justicia, porque se me dijo que para prolongar el permiso de residencia la persona tenía que estar físicamente presente.

Cuando el joven pudo salir del hospital y servirse de una silla de ruedas, se había convertido en un ‘ilegal’ en Japón. Así que prácticamente los trámites hechos antes no le sirvieron para nada y tuvo que empezar desde cero. Volvió a Japón en silla de ruedas, con un visado como turista. Nada más llegar, traté de encontrarme con él y le acompañé para que hablara con el vice-secretario del Ministro, con quien me había entrevistado antes. Fue una reunión que no olvidaré fácilmente: un ex refugiado, ahora en silla de ruedas, aceptado por el Gobierno de Japón y cuya solicitud ahora era rechazada porque había tenido un accidente en el extranjero. En ese frío contexto, las legalidades fueronmás importantes que la persona humana.

Cambiar las estructuras sigue siendo un elemento importante en el apostolado social. ¿Es algo realmente posible? Soy un poco escéptico. Pero nuestras acciones, por muy limitadas que sean, y nuestro calor y respeto por el otro, pueden devolverle dignidad y esperanza.

Ando Isamu SJ ([email protected])

Centro Social, Tokyo: http://www.kiwi-us.com/~selasj/jsc/english/english.htm

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Publicado por SJES ROME - Coordinador de Comunicaciones in SJES-ROME
SJES ROME
El SJES es una institución jesuita que ayuda a la Compañía de Jesús a desarrollar la misión apostólica, a través de su dimensión de promoción de la justicia y la reconciliación con la creación.