Los Adivasis de Assam – De la esclavitud a la liberación
Era el 24 de noviembre de 2007. Los adivasis -nombre con el que se denomina a los indígenas en la India- de todos los rincones de Assam llegaron a Guwahati, capital del estado nororiental de Assam, India, por invitación de la Asociación de los Alumnos Adivasi de Assam.
En el recinto de
la escuela pública de Beltola la multitud comenzó a aumentar y a moverse
lentamente hacia la oficina del Comisionado Adjunto para presentar un
memorándum, exigiendo el status de Scheduled Tribe -población tribal
oficialmente registrada, privilegio constitucional otorgado a los indígenas-
para migrantes adivasis que viven en Assam.
Cuando se acercaron a la oficina del Comisionado, un camión cargado de jóvenes, armados con palos, piedras y trozos de ladrillos apareció de repente y comenzó a atacar a los manifestantes pacíficos. Los indígenas que participaban en la manifestación, sin saber nada de lo que sucedía, comenzaron a correr atropelladamente para protegerse. Muchas mujeres y niños inocentes fueron atacados y golpeados sin piedad. A una joven adivasi la desnudaron, golpearon, aporrearon y persiguieron, mientras que las cámaras seguían sacando fotos. Alrededor de 20 personas fueron brutalmente asesinadas, incluyendo algunos que murieron en la estampida. La policía estaba presente, pero quedó inmóvil, mirando. Más tarde, los líderes de los adivasis, no los perpetradores de la violencia, fueron arrestados y hostigados.
Este fue uno de los ataques más bárbaros que se producen regularmente contra los adivasis en la India. No es posible olvidar el conflicto étnico entre los adivasis y la tribu Bodo en 1996, muchos otros enfrentamientos menores que siguieron, los asesinatos, la destrucción de viviendas y bienes, el desplazamiento de personas.En 1996, cientos de personas murieron durante el enfrentamiento y más de 70.000 personas, de las comunidades Bodo, Santhal y Oraon, se refugiaron en 28 campamentos de socorro. En 2010 se produjo el desalojo ilegal e inhumano de personas en Lungsung, en el distrito de Kokrajhar, un incidente que paralizó la vida de aquella gente. Todo esto sucede porque los adivasis han empezado a exigir su derecho a la vida y al sustento.
Desde 1831 en adelante estos adivasis fueron llevados por los británicos a Assam desde Chotanagpur, una meseta en el centro de la India, para trabajar como campesinos contratados en sus plantaciones de té, ya que los habitantes locales no estaban dispuestos a trabajar en ellas.Contrataron a adivasis empobrecidos, golpeados por el hambre, y trajeron miles y miles de personas a trabajar en las plantaciones de té en Assam. A pesar de que aportan el 20% de la producción de té del mundo, obtienen poco a cambio, sus vidas están marcadas por el sufrimiento y la miseria. A lo largo de los siglos, los adivasis que fueron despedidos por un excedente de la fuerza de trabajo o que huyeron incapaces de soportar la opresión y la explotación por los gerentes, se instalaron fuera de las plantaciones de té, ahora conocidas como 'Bastis' (aldeas). Más de cien años han pasado desde que salieran de las plantaciones, pero su situación no ha mejorado mucho. Para empeorar las cosas, el Gobierno del estado de Assam todavía no los reconoce como tribu, por lo que no pueden beneficiarse de los programas de acción a los que tienen derecho.
Gana Chetana Samaj (GCS), que significa "Sociedad de toma de conciencia popular" fue fundada por los jesuitas el 1 de septiembre de 1999, para estar al lado de adivasis en Assam. La GCS está comprometida con el empoderamiento y la emancipación de mujeres, niños, jóvenes, campesinos, trabajadores de la plantación, y con su población rural desolada, necesitada y pobre. La GCS ha posibilitado la creación de grupos de mujeres pobres y marginadas que han llegado a ser autosuficientes. Hasta la fecha, más de mil mujeres han formado grupos de autoayuda. Con sus ahorros y otras actividades de grupo organizadas por la GCS, las familias quedan libres de las garras de los prestamistas de dinero y van recuperando sus tierras hipotecadas. Están vinculadas con instituciones financieras, como bancos, y con una Agencia de Desarrollo Rural del Distrito (DRDA) para los diferentes préstamos. Muchas mujeres se dedican a actividades que generan entradas para elevar el ingreso per cápita de sus familias. Se han formado clubs de campesinos para capacitarlos en los métodos agrícolas modernos, como la intensificación sistemática de arroz. Uno de los campesinos dice: "Este año tengo suficiente para comer y hasta puedo vender una parte de arroz porque tengo una buena cosecha."
A través del Enfoque basado en los derechos, la GCS ha capacitado a los campesinos para que exijan su derecho a la alimentación, su derecho al trabajo, su derecho al crédito, y el derecho a la información bajo Pachayati Raj. Estos programas de formación sensibilizan a las personas sobre diferentes planes de asistencia social del Gobierno y les permiten levantarse y exigir sus derechos. Por ejemplo, los habitantes de Rabhabasti, en el distrito de Kokrajhar en Assam, no estaban recibiendo las raciones a las que tienen derecho en la tienda de racionamiento a un precio justo. Así que los campesinos presentaron una solicitud por escrito al Director del Departamento de Alimentos y Alimentación Civil.Las autoridades intervinieron de inmediato y los habitantes de las aldeas comenzaron a recibir sus raciones. Mekerethy Hasda, una chica Santhal, dice con valentía y determinación: "Estoy muy contenta porque después de la capacitación en cosmética y corte y confección, he empezado a trabajar en un salón de belleza, y cuando estoy en casa hago de costurera. Ahora gano 1.200 rupias por mes y no tengo que depender de nadie. "
Cuando veo todo el proceso de Gana Chetana Samaj por el desarrollo de los pobres me siento orgulloso del cambio socio-económico que ha tenido lugar en la aldea. La gente está determinada a ir adelante. Pueden levantar la voz contra las injusticias cometidas contra ellos. La unidad de los adivasis se va haciendo cada vez más fuerte. Saben cómo presionar al Gobierno y obtener sus derechos, incluida la obtención del status permanente de Scheduled Tribe (ST). Los retos siguen presentes, siendo el mayor el cambio de mentalidad de la gente.
Encuentro mi trabajo significativo porque vivo entre gente oprimida, y trabajo por y con ellos para su liberación de la esclavitud de la pobreza, la opresión, la injusticia y el analfabetismo. ¿No era esto lo que Jesús hizo y lo que nos llama a hacer aún hoy en día?