Un movimiento de alfabetización – El cambio se está dando…
Todo empezó con una idea, con un sueño. Nació de la experiencia de un encuentro muy de cerca con indígenas pobres durante mi tiempo de magisterio.
Me encontraba en una zona muy remota a 100 Km de Nashik. En esa época todo era muy primitivo. ¡Ni siquiera teníamos baños!
Lo que me llamó la atención fue que mientras me ocupaba de un centenar de chicos en el internado, otros centenares seguían llenando las calles y vagando por la selva.
Esa experiencia me impactó profundamente. Y tomé la resolución de dedicar mi vida a la educación de niños desfavorecidos. Lo he estado haciendo durante 18 de mis 28 años de sacerdote (¡durante 10 años he sido procurador de la Provincia!).
Comencé REAP (Programa de Acción de Educación Rural) durante mi segundo año de magisterio, en 1981, como un programa de apoyo a la educación de niños indígenas. Después de la ordenación me enviaron a la oficina del Procurador. En 1982, como me encontraba en la ciudad, amplié el programa para incluir a niños de la calle. El primer centro de alfabetización fue la Academia St. Xavier’s Boys, Churchgate, Mumbai. Empezó con un grupo muy variopinto de limpiabotas que rodeaban la estación de Churchgate y Azad Maidan. En 1992 pasamos a tener 15 centros en el entorno de la autopista de Andheri y de las gasolineras. Se cambió el nombre, eliminando el adjetivo “rural” y el programa pasó a llamarse Programa de Acción Educativa.El nombre es parecido a una declaración de misión, dice lo que se quiere hacer: educar a los más marginados y el resultado ha de ser actuar a favor del cambio social.
Tres son los mantras que guían la acción de REAP: “todos los niños en la escuela, ningún niño trabajando y todos los niños aprendiendo bien”.
En 1998, después de dejar la Oficina de Procurador, puse en marcha una campaña a gran escala para la erradicación del analfabetismo, que cubre por entero la ciudad de Mumbai y las zonas rurales de los alrededores, llevando literalmente la alfabetización a las puertas de las chabolas de los pobres. El lema de REAP, “que ningún niño quede atrás”y su filosofía “donde están los pobres, allí tenemos que estar nosotros” es la inspiración que da vida a esta expansión. ¡En aquel momento yo era un hombre cuyo corazón ardía en deseos de que todo niño pudiera recibir educación!
Nos fijamos una tarea de transformación social inspirada por 4 E: – Educación, Derechos humanos–Entitlements en inglés–, Empleoy Empoderamiento(de las mujeres).
Desde un modesto comienzo de los 15 centros de alfabetización, en 1998 REAP dio pasos de gigante y en un periodo relativamente breve extendió su red a más de 450 centros, que están al servicio de más de 10.000 alumnos, cada año. Entre ellos hay niños de la calle, de barrios marginales, traperos, niños indígenas.Pienso que mi rol consiste en ir en búsqueda de la “oveja perdida”, es decir, de los que están más allá de la periferia de la educación, los marginados y los “socialmente desfavorecidos”. Sabía con certeza que se trataba de una “campaña para la erradicación del analfabetismo”, y no de un sistema escolar. Pero al mismo tiempo, yo quería que fuera un movimiento de masas, es decir, llegar a donde nadie se había atrevido a ir. Creamos una amplia red de preescolar y clases de apoyo y trabajamos en estrecha colaboración con las escuelas públicas en las zonas rurales para que la educación fuera de calidad.
Mi experiencia me hace decir que una vez que se empieza un camino de reestructuración social, las cosas se mueven rápidamente y surgen nuevos retos. Al ver la falta de educación de las niñas indígenas, decidimos abrir un internado a petición de los padres, y esto se hizo en 2007 en Dolkhamb, Shahapur Taluka. Empezamos con 25 chicas y ahora son 40. El propósito oculto de todo esto es prevenir el matrimonio precoz. Durante estos años varios grupos de niñas han obtenido su diploma. De no haber estado internas, todas ellas se habrían casado ya, porque el casarse con menores y su búsqueda, es de suma importancia en esos lugares.
REAP demostró ser un “sendero hacia la Universidad” y así empezó a crecer también la necesidad de tener a docentes bien preparados. Teníamos que formar docentes de la misma zona, por lo que decidimos crear nuestros propios centros de formación del profesorado. Creamos uno en Santacruz, en 1998, y luego tres más en Kurla, Kalwa y Kalyan para satisfacer la demanda.
Esta capacitación de nuestros maestros es realmente la clave del éxito de nuestro movimiento de alfabetización. Se dice que ninguna nación puede elevarse por encima de la calidad de sus propios maestros.Los beneficios que hemos recibido han sido enormes.
Una cosa que desde el inicio ha sido muy clara para mí es que la alfabetización tenía que redundar en beneficio de la transformación social. Y las mujeres son las mejores para poder dar vida a un cambio. Hoy hay más de 200 grupos de auto-ayuda que sostienen los derechos de las mujeres y se centran en el desarrollo de las mujeres como agentes de cambio social en sus comunidades. Antes las mujeres no tenían dinero, hoy se han convertido en gestoras con capacitación económica.
Pero lo mejor de todo esto es que ahora las mujeres tratan de resolver sus problemas de la vida de cada día, relativos a la limpieza, la basura, la falta de agua y de aseos, etc. Ya no son “material rodante”, sino mujeres que han dado prueba de saber decidir sobre su propio destino y ser capaces de transformar la sociedad.
A lo largo de los años REAP ha cosechado diversos premios y reconocimientos, pero el que mejor nos vino fue un premio de 1 millón de dólaresllamado Opus Prize,que nos llegó de Estados Unidos el 7 de noviembre de 2005, por nuestra labor humanitaria. Asimismo, fue un honor para mí recibir el Doctorado Honoris Causade Marquette University por mi contribución a la causa de la educación de los marginados.
La semilla que ha sido plantada hace unos años ha crecido y se ha convertido en un poderoso roble que da amparo a tantos niños y mujeres. El cambio se está dando.