África – Encuentro con la Salvaguardia en la reunión plenaria de la JCAM
La sesión plenaria bianual de la JCAM, que acaba de concluir y que tuvo lugar del 24 al 28 de abril de 2023, fue especial porque en ella se produjo un importante encuentro con el P. John Guiney, SJ (HIB) y la Sra. Sandra Racionero-Plaza, que trabajan en el Secretariado Jesuita para la Justicia Social y la Ecología de la Curia Jesuita en Roma.
El P. John Guiney SJ es el Coordinador del Proyecto encargado de la Promoción de una Cultura de Protección Consistente (PCCP), mientras que la Sra. Racionero-Plaza está en calidad de asistente. La Sra. Racionero-Plaza es una profesora de la Universidad de Barcelona, que lleva veinte años dedicada a cultivar un entorno seguro y a promover una cultura coherente de protección, todo ello acompañado de investigación y conocimientos científicos.
El P. Guiney SJ fue nombrado el 16 de octubre de 2018 por el P. General, Arturo Sosa, para dirigir el PCCP, tras la carta circular nº 2018/13 del 24 de agosto de 2018, titulada Para compartir el sufrimiento de las víctimas de abusos y fomentar una cultura de protección, dirigida a toda la Compañía y a los compañeros y compañeras en la misión. En esta carta, el P. General recordaba la invitación del Papa Francisco a los religiosos a compartir el sufrimiento de muchos menores y personas vulnerables, víctimas de abusos sexuales y de abuso de poder y de conciencia. La Iglesia y la Compañía de Jesús no fueron, por desgracia, ajenas a esta terrible tragedia.
Haciendo referencia a la carta del Papa del 20 de agosto de 2018, el P. Sosa señaló que el Papa Francisco invitaba a los religiosos "a ir más allá de lo ya aprendido en estos años, más allá de las políticas de tolerancia cero, de los protocolos de respuesta a los casos, de los esfuerzos de reparación y de los programas de prevención". En efecto, el Papa estaba invitando a los religiosos a mirar hacia el futuro y a profundizar en la comprensión de las causas de estas heridas, a reconocer su propia participación por acción u omisión en causarlas, y a encontrar caminos para provocar cambios en las estructuras sociales que las provocaron. También les invitó a la conversión personal, comunitaria e institucional, a cuidar la coherencia e integridad de sus vidas, y a orientar su acción apostólica hacia la realización de una cultura, dentro y fuera de la Iglesia, capaz de asegurar que las situaciones de abuso no se repitan y que se garantice una vida sana a todos los seres humanos. Por último, el P. Sosa llamó "a toda la Compañía y a los hombres y mujeres, con los que los jesuitas se asocian en la misión, a unirse a todo el Pueblo de Dios para desear y responder al grito del Papa Francisco".
El equipo del PCCP subrayó que sus procesos estaban incluidos en la Preferencia Apostólica Universal (PAU) nº 2, cuyo contexto era el llamamiento a la justicia y a la reconciliación. En su presentación, hicieron referencia a lo que el P. Guiney llamó el Círculo Pastoral de Salvaguardia, que iba del despertar a la toma de conciencia y luego a la acción y de nuevo al despertar en un movimiento en espiral. Además, señalaron que la mayoría de las provincias jesuitas se encontraban en el nivel de concienciación, pero aún necesitaban hacer mucho, porque había muchas personas que no veían la urgencia de la llamada del Papa Francisco. Esto significaba una formación más intensa a todos los niveles y el desarrollo continuo de políticas y protocolos para responder a las necesidades locales. También había que trabajar mucho en el desarrollo de estructuras de escucha y acompañamiento a distintos niveles. Éstas podrían atender a las víctimas, a los acusados, así como a las familias y comunidades de su entorno. En esencia, el proceso de salvaguardia necesitaba todavía mucha acción para convertirse en un verdadero proceso al servicio de la fe y la promoción de la justicia, que era la misión central de la Compañía de Jesús.
Los superiores mayores de la Conferencia Jesuita de África y Madagascar también mantuvieron conversaciones individuales con el equipo del PCCP y compartieron el progreso de la salvaguardia en sus provincias y regiones. Cabe recordar que, desde octubre de 2019, con el fin de profundizar en el compromiso de la Compañía para promover una cultura de protección y fortalecer los mecanismos de salvaguardia en las provincias y regiones de la JCAM, se había convertido en una política que ningún jesuita podría ser admitido a las órdenes hoy, en África y Madagascar, sin mostrar una prueba certificada de haber pasado por una rigurosa formación en salvaguardia. Sin duda, este proceso se iba a extender a los votos perpetuos para atender a los hermanos jesuitas.
Tanto el P. Guiney como la Sra. Racionero-Plaza expresaron su gratitud a los superiores mayores por la calurosa acogida que les habían dispensado y les animaron a solicitar cualquier ayuda o apoyo que pudieran necesitar. Les acompañaron en esta reunión la Sra. Beatrice Mumbi, Coordinadora de Salvaguardia de la JCAM, y la Sra. Anastasia Makunu, persona de referencia en materia de salvaguardia para Africama House, Nairobi.
Fuente : www.jesuit.africa





