Global – Eco Summer Camp 2021: Del consumo salvaje al compromiso responsable
La Lassalle Haus, magníficamente construida para encajar en el paisaje de colinas del hermoso cantón de Zug, acogió el domingo 22 de agosto a 53 jóvenes procedentes de más de 14 países de Europa para el "Eco Summer Camp". Organizado por el Instituto Lassalle, Fastenopfer, el Centro para el Desarrollo y el Medio Ambiente (CDE) de la Universidad de Berna, y la Universidad de Ciencias Aplicadas de Zúrich (ZHAW), el Eco Summer Camp, tenía como objetivo sensibilizar a los jóvenes adultos sobre la gravedad de la crisis ecológica y la necesidad de actuar en favor de un mundo sostenible. Este campamento, que fue el primero de este tipo en el Instituto Lassalle, pretendía ayudar a los jóvenes adultos a pasar del consumo salvaje al compromiso responsable.
Para facilitar este proceso, se invitó a más de siete especialistas de diferentes partes del mundo, especialmente de Europa y Estados Unidos, para que dieran su opinión sobre la sostenibilidad. Estos ponentes, basados en su variada experiencia en diferentes sectores de la vida, mostraron a estos jóvenes adultos la gravedad de la crisis ecológica, la necesidad de repensar la pedagogía actual que nos separa de la naturaleza para fomentar una pedagogía que nos conecte con la naturaleza, la necesidad urgente de reconstruir una economía que ponga a los seres humanos en el centro, e hicieron hincapié en el valor de sentirse conectado y de construir relaciones sinceras y fuertes con los demás para un mundo más sostenible.
Estas significativas y profundas aportaciones dejaron a los participantes
con mucho asombro y maravilla sobre la gravedad del problema del cambio
climático. La mayoría permaneció perpleja ante la realidad, y algunos se
sintieron abrumados por la urgente necesidad de actuar. El cambio climático está
afectando a todos los sectores de la vida, y nadie queda indiferente ante esta
realidad. Los efectos del cambio climático son inminentes, y muchas partes del
mundo ya están experimentando sus desastrosas consecuencias. Al final de este
campamento cabe destacar que, debido al sentimiento común de impotencia, los
participantes encontraron motivos para conectarse y actuar juntos. Esto explica
por qué muchos abandonaron el campamento sintiéndose conectados entre sí. Había
un sentimiento más profundo de solidaridad y la sensación común de pertenecer
al mismo barco. Este sentimiento de solidaridad hizo que cada participante se
propusiera a sí mismo formas concretas de vivir de forma sostenible. Los
campistas estaban convencidos de que los pequeños pasos concretos de cada uno
de nosotros pueden tener un gran impacto positivo hacia un mundo más
sostenible.
El campamento terminó el sábado 28 de agosto y los participantes regresaron contentos y satisfechos por haber participado en este primer "Campamento de Verano Ecológico". Se pudo ver a los acampados que llegaron por separado regresar en grupos reflexionando sobre la forma de mantener el vínculo y hacerlo más fuerte. El campamento consiguió que muchos redescubrieran la belleza de la interconexión y la necesidad de sentirse hermanos y hermanas, como subrayó el Papa Francisco en la encíclica "Fratelli Tutti". Cabe destacar de este campamento que, desde la perspectiva de los jesuitas, éste integró todas las Preferencias Apostólicas Universales, ya sea directa o indirectamente. La meditación diaria que marcaba el inicio de cada nuevo día durante el campamento fue un elemento de ambientación espiritual que favoreció la discusión de los jóvenes adultos que se preocuparon profundamente por el cuidado de nuestra casa común, especialmente porque el descuido de la crisis ecológica crea marginación en nuestra sociedad y hace que los más pobres de los pobres vivan en situaciones precarias. El próximo "Campamento de Verano Ecológico" para los 2022 está programado del 25 de agosto al 1 de septiembre.





