Testimonio

Un momento compartido con personas en Crisis

José Miguel Jaramillo SJ (provincia de Ecuador), Chile José Miguel Jaramillo SJ (provincia de Ecuador), Chile

Mi arribo a Chile, destinado a Teología, no podría haber sido más “terremoteado”: a las dos horas de llegar, moría en la sala Renato Poblete SJ y pasaba el testigo del apostolado social a la Provincia reunida para reflexionar sobre las fronteras apostólicas a las que estamos llamados; luego, el terremoto que se sintió muy fuerte y causó daños incluso en Santiago y nos obligaba a suspender los Ejercicios Espirituales de provincia en la Tercera Semana, sexto día. De ahí, entre la incertidumbre de quien se siente en ninguna parte porque a donde llegó no está como se esperaba, y la impotencia de querer ayudar pero sin saber qué hacer ni dónde, se consumieron algunos días trabajando en casa para dejar a punto los computadores para el inicio del año académico. Finalmente, buenas noticias: el Obispo de Rancagua pide ayuda para un párroco en Pumanque.

Rodrigo Poblete SJ, el padre superior de mi comunidad, decide que vaya, junto con Beto Michelena SJ a dar una mano al tal sacerdote que se halla solo, con la iglesia en el piso, el carro aplastado y una vasta comunidad que atender necesitada de ayuda básica y de consuelo.

Con una camioneta alquilada emprendimos el viaje el miércoles 10 de marzo por la tarde. Durante el camino me impresionó el orden en la señalización que nos favoreció un desplazamiento muy normal incluso en medio de las incipientes reparaciones y de la noche. Al llegar al pueblo, la oscuridad encubrió la magnitud de la tragedia. Tan solo pudimos ver muchos escombros en la calle y la iglesia en el piso. Mas a la mañana siguiente el paisaje fue desolador, los dedos de la mano bastaban para contar las casonas antiguas del pueblo en buen estado. Al salir a los sectores, Nilahue Cornejo, Nilahue Barahona, Nilahue Santa Teresa, Camarico, Colhue… la destrucción era mayor: el 60% de las casas de la comuna estaban en el piso, el 30% eran inhabitables y el 10% restante sufrió nuevamente con el sismo del jueves 11 al medio día, durante el cambio de mando presidencial, por lo cual una nueva evaluación ha de cambiar las cifras.

Al hablar con la gente, la desazón de haber perdido las casas se mezclaba con la alegría de haber sobrevivido sin mayores daños y con el nerviosismo que causaba cada nueva réplica. Ante esa realidad, las manos se sienten más vacías que nunca, pero se abren para el abrazo y la acogida de tanta fragilidad que aflora. Las palabras quedan cortas, pero los oídos se ensanchan con la sencillez de los relatos y los desahogos. Hasta nuestra misma presencia, que al inicio parecía tan pobre, terminó enriquecida por la realidad que muestra, como si Dios se hubiese ocultado, la divina presencia en la humanidad profunda de tanta gente simple.

Y al repartir alimentos y ropa y escuchar frases como “yo ya recibí, pero hay otros que necesitarán más que yo” o “tomo esto nomás; más pa´qué, otros necesitan más”, se comparte la solidaridad con humildad que tanto inundó a Pumanque durante esos días.

Haber tenido la gracia de poder compartir unos días con los pumanquinos o pumanqueños –que me perdonen el gentilicio-, de acompañar al P. Manuel, de compartir con diversos grupos de Iglesia y con tantas personas de buena voluntad que volcó su ayuda y su presencia en esa comuna del interior, ha sido una bendición y una fuerte experiencia eclesial desde la fe que convoca a la reconstrucción y a la dignificación de la vida de esta gente.

Gracias a Dios por mostrarse tan claramente en medio de la fragilidad que nos hace recordar las palabras del P. Arrupe. “Tan cerca de nosotros no había estado el Señor acaso nunca ya que nunca habíamos estado tan inseguros”. De modo que el habernos quedado en la tercera semana de los Ejercicios Espirituales ha tenido en estos días su continuidad al acompañarnos entre muchos sufrientes a vivir la Pascua y a reconstruir un nuevo Chile, que por la fe, sea más justo e incluyente, coherente, como el P. Hurtado anheló.

José Miguel Jaramillo SJ (ECU) San Joaquín, Región Metropolitana Santiago de Chile

Chile [email protected]

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Publicado por SJES ROME - Coordinador de Comunicaciones in SJES-ROME
SJES ROME
El SJES es una institución jesuita que ayuda a la Compañía de Jesús a desarrollar la misión apostólica, a través de su dimensión de promoción de la justicia y la reconciliación con la creación.