Testimonio

Testimonio de ayuda tras el terremoto en Nepal

Reechashree Dhungana Reechashree Dhungana

El devastador terremoto que el 25 de abril azotó Nepal ha afectado las vidas de unos 8 millones de personas, dejándonos con miedo, lágrimas y tristeza. Pero se suele decir que “en lugar de maldecir la oscuridad, es mejor encender una vela”. Así que, en lugar de llorar sobre lo que hemos perdido, hemos decidido echar una mano a la gente afectada y ayudarla. Con este objetivo, un equipo del St. Xavier's College, Maitighar, se ha dirigido hoy, 1 de mayo de 2015, hacia Goldhunga para ayudar a la población local que más ha sufrido por un terremoto de una magnitud enorme.

Somos un grupo de 27 estudiantes y estamos ayudando a las víctimas bajo la guía de SailendraSah, coordinador del St. Xavier's College. Salimos hacia Goldhunga a las 11 de la mañana y nada más llegar nos hemos dividido en grupos para ayudar a la gente del lugar a remover escombros y limpiar lo que se podía. Los campesinos nos dijeron que habían estado viviendo en tiendas después del terremoto que había sacudido aldeas y ciudades, el sábado 25 de abril a las 11:56 del mediodía. El terremoto ha destruido todo, dejando a la gente sin las necesidades básicas. Nosotros les ayudamos a recuperar algunas cosas de valor que quedaban todavía en sus casas devastadas. Pudimos salvar unos sacos de trigo y muebles que estaban dentro de las casas. Además, ayudamos a la gente a amontonar ladrillos, techos de aluminio, ventanas y puertas sepultados bajos los escombros.

La mayoría de las casas más viejas de Goldhunga han sido destruidas y las de cemento están todas resquebrajadas. Pero los campesinos han empezado a amontonar todo lo que más tarde será posible volver a usar. Un anciano, dueño de una casa devastada en la que hemos estado trabajando, nos decía: “He enterrado a mis dos vacas que han muerto durante el terremoto, allí en los campos. A un hombre que vivía en la casa de al lado se lo ha tragado la tierra. Han hallado su cuerpo tres días después del terremoto.Nuestra aldea es muy pequeña. Aquí han muerto nueve personas, y ninguna casa ha quedado de pie."

“El terremoto nos lo ha quitado todo”, dice la gente. Y, sin embargo, siguen teniendo algo que ni siquiera el más devastador de los terremotos ocurridos hasta ahora ha sido capaz de quitarles. Y es su impecable sentido de hospitalidad. La gente aquí no quería que nos fuéramos sin haber tomado algo. Nos han invitado a comer bajo sus tiendas y han expresado su malestar cuando no hemos querido tomar algo de comida que nos ofrecían a todos.

Una mujer que vivía allí nos dijo: “No basta una vida para construir una casa y mantener a una familia y, sin embargo, bastan pocos segundos para ver todo destartalado y devastado. El terremoto ha sido un azote para todo el país, y no solamente para nosotros. No se puede hacer nada de cara a lo ocurrido... Pidamos para que no haya más desastres de este calibre”.

Al volver de Goldhunga teníamos sentimientos encontrados al ver la destrucción causada por el terremoto y la satisfacción por haber podido ayudar a la gente del lugar. Pero el aguante, la hospitalidad y la generosidad de la población de Nepal son lo que les permite luchar contra el más terrible de los terrores. Y somos nosotros, los nepalíes no afectados por el desastre, los que podemos ayudar a nuestros hermanos y hermanas inocentes a ponerse de nuevo de pie y sonreír de nuevo. Estamos con vosotros y, sí, JUNTOS PODEMOS.

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Publicado por SJES ROME - Coordinador de Comunicaciones in SJES-ROME
SJES ROME
El SJES es una institución jesuita que ayuda a la Compañía de Jesús a desarrollar la misión apostólica, a través de su dimensión de promoción de la justicia y la reconciliación con la creación.