Testimonio

¡Pastores que huelen a oveja!

Girish Santiago, SJ (GUJ) Girish Santiago, SJ (GUJ)

Mientras nos preparamos ansiosamente para recibir y dar la bienvenida a nuestro querido papa Francisco en Myanmar (o Birmania) el 27 de noviembre de 2017, me vienen a la cabeza sus palabras tan llenas de solicitud: “Debemos salir a las ‘periferias’, donde hay sufrimiento, sangre derramada, ceguera que desea ver, donde hay cautivos de tantos malos patrones” e “ir más allá de los muros de las iglesias”. En la actualidad, el mundo está asistiendo a la trasformación de nuestro ‘Myanmar’ de oro en un ‘Myanmar en llamas’, con los refugiados rohinyás, las personas internamente desplazadas en el estado de Kachin y los refugiados retornados en el estado de Kayah.

Es aquí donde nosotros, la misión jesuita de Myanmar, hemos escuchado el grito de nuestro pueblo y hemos respondido a la llamada de Dios para participar en su misión. Con esta confianza focalizada, el escolar Vincent Pham Doan (VIE) y yo fuimos enviados a la diócesis de Myitkyina, en el estado de Kachin. En el St. Luke’s College (en adelante SLC), un centro de formación sociopastoral, atendemos a 87 estudiantes de ambos sexos procedentes de las cuatro diócesis del Alto Myanmar –Banmaw, Lashio, Myitkyina y Kengtung– que se preparan para ser catequistas.

Es aquí donde nos impresiona hondamente la metáfora del papa sobre las ovejas y su olor. Es aquí donde colaboramos con el sencillo P. Leo Gopal, director del centro, y su comprometido equipo en el acompañamiento de los ‘olorosos estudiantes’ venidos de distintas periferias. Puesto que la cultura moderna ha desarraigado a las personas que orientamos pastoralmente, aquí es donde entramos en contacto con las hediondas situaciones de ‘nuestras ovejas y sus olores’ en su contexto: personas afectadas por la guerra y personas internamente desplazadas y su agonía de una vida frustrada, diluida; un número enorme de pobres en las zonas mineras, que corren peligro de muerte por diversas causas; un número inmenso de jóvenes con problemas de drogas, sus familias y la oscuridad de su deseperación; muchachas cuya vida ha sido destrozada por la trata de personas y la esclavitud; comunidades remotas sin atención sociopastoral, privadas de formación en la fe-justicia. ¡Estas situaciones están necesitadas de liberación!

Para satisfacer esta necesidad, el SLC selecciona a aquellos jóvenes de ambos sexos de las comunidades afectadas que muestran mayor generosidad para ofrecer su servicio sin buscar grandes recompensas, inspirados por catequistas de mayor edad. A estos estudiantes les ofrecemos en el SLC, en colaboración con el EAPI de Manila (Filipinas), la posibilidad de obtener el Certificado Conjunto (Joint Diploma Certificate). En nuestros métodos de enseñanza nos esmeramos en contextualizar las ideas en la realidad, teniendo presentes las palabras del papa: “La realidad es superior a la idea” (Evangelii gaudium 231). Tenemos un plan de estudios altamente contextualizado: clases impartidas por profesores locales, pero también de otros lugares del mundo, todos los cuales conocen también de cerca el sufrimiento.

Como parte de su formación, los estudiantes son enviados de forma regular los fines de semana a parroquias y centros sociales cercanos. Además, viven dos semanas de intensiva exposición apostólica. Debidamente aleccionados, salen al encuentro de las ovejas y retornan con el olor de ellas. Las áreas de este programa de inmersión son: atención pastoral en comunidades remotas que no cuentan con sacerdote ni religiosos o religiosas residentes; trabajo en centros de atención a drogadictos; trabajo con personas internamente despazadas en campamentos; trabajo con personas con discapacidades en centros de atención a enfermos de sida e inmunoportadores; e iniciativas paz con comunidades ecuménicas e interreligiosas.

Habiéndome percatado de la importancia de este programa en el college, yo, como científico social, sentí la necesidad de acompañar a los estudiantes también en sus lugares de acción apostólica. Así, con el consentimiento del director, el escolar Doan y yo empezamos a visitar a los estudiantes participantes en el programa y en cuatro campamentos de personas internamente desplazadas incluso entregamos a cada familia una manta para combatir el punzante frío. A los estudiantes les asombró este planteamiento de “amor en acción”. Sobre las visitas me gustaría decir lo siguiente:

· Merece la pena ver a los estudiantes contextualizando gozosamente las lecciones aprendidas en las aulas. Cuando les preguntaba cómo se sentían respecto de su experiencia, la respuesta, en kachin y en inglés, era invariablemente: “Grai Kaja, Wa Jau – fantástico, padre ”

· Sin duda, merece la pena que olamos a nuestras ovejas, que las veamos orar, predicar y practicar durante su experiencia de exposición apostólica.

Viendo el enfoque sociopastoral de los jesuitas, el P. Leo me dijo: “P. Girish, Ud. como director adjunto y profesor, y el escolar Doan, como administrador, además de realizar su ministerio en el campus, han ido a ver a nuestra gente in situ. De hecho, esta es la primera vez que algún religioso sale del campus para visitar a los estudiantes en los lugares donde están viviendo su experiencia apostólica. ¡Veo que Uds. los jesuitas son muy diferentes!”. Escuchar estas palabras testimoniales supuso para mí una lección de humildad y, sin embargo, también todo un reto. En efecto, somos enviados para introducir esa diferencia creativa pensando y sintiendo con la Iglesia. ¡Que Dios bendiga nuestra vida, nuestra misión y nuestro proceso de creación de redes!

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Publicado por SJES ROME - Coordinador de Comunicaciones in SJES-ROME
SJES ROME
El SJES es una institución jesuita que ayuda a la Compañía de Jesús a desarrollar la misión apostólica, a través de su dimensión de promoción de la justicia y la reconciliación con la creación.