Pasado, presente y futuro del Río Mekong
"Nuestras vidas dependen del flujo del Mekong. Cuando llega la marea alta en la estación del tiempo de las lluvias, las aguas del río invaden la orilla. Es el momento de la siembra y nos convertimos en campesinos. Cuando hay marea baja, la tierra está seca y no hay posibilidad regar la orilla y seguir plantando. Y entonces nos volvemos de nuevo pescadores. "
Durante la reunión del Apostolado Social de Asia Pacífico sobre ecología, tuve la oportunidad de visitar a una familia que vive a orillas del río y me di cuenta de la importancia de un ecosistema para el bien de todas las criaturas que lo habitan, incluso para los seres humanos. Todos los seres vivientes interactúan y dependen unos de otros. Si en esta red de vida un elemento queda perjudicado, esto afecta también a todos los demás elementos del ecosistema.
Es lo que está ocurriendo ahora al río Mekong. Si no logramos salvar este precioso río vamos a causar mucho sufrimiento a incontables criaturas acuáticas y sesenta millones de personas que viven a orillas de ese río que atraviesa China, Myanmar, Lao, Tailandia, Camboya y Vietnam.
Del 11 al 15 de julio de 2011 asistí a la reunión del Apostolado Social sobre ecología en Camboya, siendo uno de los tres escolares presentes entre los 46 participantes. La reunión me hizo consciente de la importancia de la sostenibilidad ecológica para nuestro planeta y su situación actual me preocupó.
En los dos primeros días se nos dio la posibilidad de reflexionar sobre el don que el río Mekong supone para nosotros y para agradecerlo. Para que la experiencia fuera real y al mismo tiempo espiritual nos dimos un paseo por la orilla del río Mekong de vuelta al hotel al final del día. Caminamos unos veinte minutos bajo la lluvia, al encuentro de la cultura y de las faenas diarias de la gente que vive en Kompong Cham. La gente, sentada, charlaba en el malecón, hacía ejercicios físicos, mirando y admirando la belleza del río, y algunos estaban haciendo negocios vendiendo comida y bebidas a los transeúntes.
Gracia a Pedro Walpole SJ, que nos habló durante la reunión, supimos que el río Mekong está muy contaminado con residuos y basura y dañado por la sobre-explotación. En algunas zonas, la gente está haciendo negocios sacando arena del fondo del río que luego vende.
Mirando al río desde el hotel vimos que estaba más muerto que vivo: el río tenía un aspecto sucio, de color marrón, era feo. Yo me imaginaba el Mekong como un río limpio y bello, como pudo serlo en el pasado.
Gabby Lamug-Nañawa SJ nos dijo que el daño causado al ecosistema del río Mekong ha estado afectando la economía camboyana. Ha reducido los ingresos de la gente que viven del Mekong. Hace unos años, los peces empezaron a desaparecer por el daño medio-ambiental. Hoy en día los pescadores tienen dificultad en pescar y sacan de la pesca menos dinero que antes. Hay pocos peces y los que hay son pequeños.
Esta experiencia me ha llevado a reflexionar más a fondo sobre las palabras de la 35a Congregación sobre Reconciliación con la Creación. La verdadera reconciliación con la creación es nuestro interés por el medio-ambiente. Todo lo creado es expresión de la gracia y del amor de Dios en el mundo, y a los seres humanos se nos ha elegido y confiado el cuidado de todo lo creado. Esto afecta a la calidad de nuestra relación con Dios, con los demás, y con toda la creación De estos cinco días de reunión sobre ecología saco la conclusión de que necesitamos cuidar del medio ambiente empezando por lo más sencillo, a saber, por nuestra vida personal y comunitaria.
Escolar Pieter Dolle SJ Scholastics' Residence
Jl. Salemba Bluntas C222 Jakarta 10440 Indonesia
Imágenes del ServicioJesuita Camboya con las recientes inundaciones que han devastado las orillas del Mekong.