Testimonio

Dios encarnado en la riqueza de culturas y vidas

Sch. Cesare Gabriele Sposetti SJ (EUM) Sch. Cesare Gabriele Sposetti SJ (EUM)

Si tuviera que resumir en una sola palabra lo que viví en el taller del Círculo de Escolásticos y Hermanos celebrado en Taiwán del 15 al 24 de diciembre, elegiría “riqueza”. Durante los diez días en los que escolásticos y hermanos en formación convivimos en Taiwán, tuvimos la maravillosa oportunidad de descubrir los recursos y retos de la provincia china de la Compañía de Jesús y de reflexionar sobre –y conocer de cerca– el ministerio con los pueblos indígenas.
Para mí, tal riqueza se expresa sobre todo en las relaciones y amistades que fuimos capaces de forjar durante esos días,
tanto entre nosotros jesuitas como con las personas que conocimos en las experiencias vividas allí.

Dos clases de encuentros me han resultado especialmente significativos. En primer lugar, la fascinante realidad de formar parte de un grupo tan multicultural de escolásticos y hermanos procedentes de diferentes países asiáticos. Estoy disfrutando de esta maravillosa oportunidad de estudiar teología en Manila como el único europeo en la Arrupe International Residence. La abrazo junto con todos los desafíos asociados a ella. Me siento agradecido y enriquecido por este encuentro que contribuye profundamente a mi crecimiento humano y espiritual y que está abriendo poco a poco mi mente a diferentes enfoques y cosmovisiones.

Pienso que una de las contribuciones más decisivas que nos ofrece nuestra formación jesuita internacional es la posibilidad de ensanchar nuestras perspectivas y el hecho de que, al experimentar esto, podemos convertirnos nosotros mismos en agentes de diálogo intercultural en contra de la tentación de nacionalismo y de temor al «otro» que aflige al mundo de manera especial en esta época.

En segundo lugar, me impactó el encuentro con indígenas durante los tres días de inserción que pasamos en las montañas de Taiwán. Como «occidental», nunca antes había tenido oportunidad de conocer de primera mano culturas indígenas. Este encuentro me ayudó a hacerme una imagen más amplia de la variedad humana y cultural de esta parte del mundo. A esta inserción en el pequeño poblado de Nalua nos acompañó, a mí y al grupo pequeño del que formaba parte, el P. Olivier Lardinois SJ. Tuvimos oportunidad de compartir algo del trabajo diario de muchos indígenas –ayudándoles bien en las labores agrícolas, bien a empaquetar verduras–, así como de escuchar sus relatos y visitar las escuelas de su aldea, en las que se enseña a los niños la lengua tradicional y la música y las tradiciones tribales.

Al regresar a Taipéi para compartir las distintas experiencias y reflexionar sobre ellas, me sentí muy agradecido por haber experimentado cómo Dios viene a –y se encarna en– toda la diversidad y la riqueza de culturas y vidas. Al terminar el encuentro, muchos de nosotros celebramos juntos la misa de la vigilia de Navidad. En especial este año, después de todos estos encuentros, me alegré de descubrir en el rostro del recién nacido Hijo de Dios la riqueza de los rostros y las culturas que estoy descubriendo con creciente profundidad aquí en Asia.
Cesare Gabriele Sposetti SJ es un escolástico italiano que cursa su segundo año de teología en la Loyola School of Theology de Manila. Vive, junto con 44 jesuitas en formación de Asia y África, en la Arrupe International Residence.

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Publicado por SJES ROME - Coordinador de Comunicaciones in SJES-ROME
SJES ROME
El SJES es una institución jesuita que ayuda a la Compañía de Jesús a desarrollar la misión apostólica, a través de su dimensión de promoción de la justicia y la reconciliación con la creación.