Testimonio

La situación y la alegría de los adivasis

J. Stanny SJ, SHAKTI-LAHRC, Gujarat, India J. Stanny SJ, SHAKTI-LAHRC, Gujarat, India

"Viendo a la multitud, se conmovió por ellos, porque andaban maltrechos y postrados, como ovejas sin pastor." (Mt 9,36)

Cuando empecé mi ministerio como abogado entre los Adivasi, los tribales y las poblaciones indígenas de Gujarat, India, como miembro del Centro de Derechos Humanos SHAKTI-LAHRC que la Compañía lleva en Gujarat, tuve la misma sensación que quizá invadió el corazón del Maestro cuando dijo “Andaban como ovejas sin pastor”. En la India, la población de los Adivasi constituye el 8% del total, en Gujarat el 15% y en la zona donde estoy trabajando oscila entre el 65 y el 98%. Los Adivasi han tenido que enfrentarse y siguen enfrentándose a varios retos. Entre ellos a una crisis de identidad, a la erosión de su propia cultura, a una crisis de unidad y de dignidad, a la pérdida de control sobre sus recursos naturales y a la violación de sus derechos humanos.

Una de las principales causas de esta situación es la falta de un ‘pastoreo’ basado en los valores típicos de los Adivasi, que llevaría a este pueblo hacia verdes pasturas. En esta coyuntura, se pensó y se esperó que “un día su propio pueblo sería el líder”. Y con esta esperanza empezamos nuestro ministerio para promover el liderazgo entre los Adivasi. Hoy despuntan algunos signos que nos llevan a pensar que nuestros esfuerzos están dando fruto.

Hace 42 años se construyó un dique, llamado Ukai, lo cual llevó a desplazar 150 aldeas de Adivasi, sin una digna compensación y sin reasentamiento. Se suponía que el dique iba a tener dos grandes canales: el canal de la izquierda que iba más allá de la ciudad de Surat y el canal de la derecha, que hubiera tenido que irrigar 59 aldeas Adivasi. El canal de la izquierda está funcionando, pero no así el de la derecha. La gente creyó que sus líderes iban a proveer, pero esto no ocurrió.

Hace tres años, la gente empezó a tomar conciencia de lo que ocurría y algunos líderes Adivasi tomaron la iniciativa. Bloquearon las calles y obligaron el Gobierno a cumplir con su promesa. La promesa no se hamantenido. Así que han llevado al Gobierno ante el Tribunal Superior para que cumpla con su promesa.

En una remota ciudad, llamada Songadh, 250 hombres y mujeres Adivasi han estado vendiendo hortalizas durante años. Ahora han sido obligados por extranjeros a quedarse en las afueras de la ciudad y se ven acosados por múltiples elementos. Ellos (hijos e hijas de la tierra) no tienen sitio para vender sus bienes, y me recuerdan lo que dijo Jesús “El Hijo del hombre no tiene donde reclinar su cabeza”. Las mujeres tomaron la iniciativa, fueron a hablar con varias autoridades, pero todo fue en vano. Ahora han llevado a las autoridades municipales ante el Tribunal Superior para que se les devuelvan sus derechos.

La gente lucha por su dignidad y por recuperar su unidad e identidad. Su lucha continua para obtener sus derechos sobre las tierras es un buen ejemplo de su toma de conciencia y del liderazgo que los Adivasi van asumiendo cada vez más.

La celebración del Día de las Poblaciones Indígenas, el festival cultural Adivasi que tiene lugar cada año en Songadh y las bodas en masa durante la cual se han casado 29 parejas de diversos grupos ignorando sus diferencias religiosas, políticas y geográficas nos hacen ver que se está dando una transformación, por lenta que sea.

Las bodas en masa han sido una ocasión particular para alegrarnos, ya que en la India (y quizá en todas partes) la gente gasta mucho dinero para las bodas. Para los ricos esto no es nada, pero ¿cómo afrontar este gasto si se es pobre? A todos les gustaría celebrar su boda a lo grande, y a todos los padres les gustaría que la boda de sus hijos se celebrara por todo lo alto. Pero la pobreza es un verdadero problema y conduce a unos cuantos a escaparse y a empezar a vivir juntos. Esto causa problemas a la comunidad. Incluso los que se casan no están registrados, y así ni ellos ni los hijos tienen derecho a los servicios sociales.

Las bodas de masa se planearon teniendo en cuenta todo esto. Sirvieron de plataforma para que muchos se casaran ‘bien’ pero sin gastar mucho, y les dio la posibilidad de recibir dones de otros. Además reciben certificados de Registro de matrimonio y pueden obtener beneficios de los planes de gobierno.

Todas estas iniciativas están ayudando a los Adivasis a sentirse y a crear comunidad, con una plataforma para hacer oír su voz, y hacerlo con confianza, orgullo y gozo repitiendo el eslogan “Jai Adivasi, Jago Adivasi” ¡Victoria a los Adivasi, que los Adivasi se despierten!).

J. Stanny SJ (Jebamalai Stanislaus)

SHAKTI-LAHRC (Legal Aid and Human Rights Centre) Songadh, Gujarat, India

Email: [email protected], [email protected] Lean más sobre las bodas (en inglés) y vean las fotos.

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Publicado por SJES ROME - Coordinador de Comunicaciones in SJES-ROME
SJES ROME
El SJES es una institución jesuita que ayuda a la Compañía de Jesús a desarrollar la misión apostólica, a través de su dimensión de promoción de la justicia y la reconciliación con la creación.