América – Proteger a los solicitantes de asilo: Poner fin al Título 42
Como católicos,
estamos llamados a amar a nuestro prójimo, a acompañar a los vulnerables y a
acoger al forastero. Debemos instar a la Administración Biden a poner fin a la
inhumana política del Título 42 y a restablecer la protección del asilo. Desde
marzo de 2020, el gobierno de Estados Unidos ha utilizado el Título 42 para
expulsar a miles de personas que llegan a la frontera sur, alegando
restricciones de salud pública, a pesar de que los expertos en salud pública
insisten en que esta política no tiene ninguna justificación de salud pública.
Además, las vidas de los haitianos y de las familias indígenas han sido puestas
en peligro bajo esta política. Aplaudimos al gobierno de Biden por poner fin a
los Protocolos de Protección de Migrantes, también conocidos como la política
de "Permanecer en México", a principios de este año, pero el Título
42 sigue negando la dignidad de los migrantes y su derecho legal a solicitar
asilo.
Durante la campaña presidencial, Biden apoyó políticas y prácticas justas y prometió crear un sistema de inmigración humano. El uso continuado del Título 42 va en contra de estas promesas de campaña. El Papa Francisco dijo en su mensaje para la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado de este año: "Los movimientos migratorios de hoy nos ofrecen la oportunidad de superar nuestros miedos y dejarnos enriquecer por la diversidad de los dones de cada persona. Entonces, si lo deseamos, podremos transformar las fronteras en lugares privilegiados de encuentro, donde se produzca el milagro de un "nosotros" cada vez más amplio".
Los migrantes
llevan demasiado tiempo esperando en la frontera. Han experimentado lo peor en
sus lugares de origen, lo que les ha obligado a marcharse con la esperanza de
una vida mejor. Sin embargo, su agonía se prolonga mientras esperan en la
incertidumbre en nuestra frontera. Nuestro gran país se fundó sobre el
principio de que todas las personas son creadas iguales y que tienen derecho a
la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Sin embargo, al negarles el
acceso a presentar sus reclamaciones, no hemos sido coherentes con este
principio. Los solicitantes de asilo merecen ser escuchados, no ignorados.
Debemos instar al presidente Biden a que ponga fin al Título 42 y deje de poner a los solicitantes de asilo en mayor peligro al expulsarlos a sus países de origen.
Fuente: Ignatian Solidarity Network





