Testimonio

Mi compromiso social en el Centro de Estudios para la Acción Social (CEPAS) en la República Democrática del Congo…

Alain NZADI, SJ (AOC) Alain NZADI, SJ (AOC)

Me llamo Alain NZADI; soy un jesuita congoleño, ordenado sacerdote el 14 de julio de 2013. En septiembre de 2014 me incorporé al Centro de Estudios para la Acción Social, CEPAS, un centro jesuita fundado en enero de 1965 y con sede en Kinshasa (República Democrática del Congo).

Me incorporé al CEPAS para ocuparme ante todo de la revista Congo-Afrique, el órgano de expresión del centro, que publica artículos sobre economía, política, vida social y cultura.

Fue, pues, en función de la revista Congo-Afrique como se definió mi pertenencia al CEPAS, con muy poco o ningún «compromiso social» directo al margen de la edición de los artículos enviados a la revista.

Sin embargo, cuando en septiembre de 2015 el padre provincial de los jesuitas de África Central me nombró asimismo director del CEPAS, el grado de mi compromiso social dio un giro con el que no contaba cuando me incorporé al centro.

A partir de ese momento, tengo que definirme ya no solo por mi relación con la revista Congo-Afrique, sino también por mi relación con la institución CEPAS, comprometida en numerosos «frentes sociales»: acompañamiento de jóvenes, escritos dirigidos a quienes toman las decisiones políticas, reflexión sobre cuestiones que afectan a la sociedad (justicia, democracia, participación ciudadana, etc.) organizando las Jornadas Sociales, etc.

¿Cómo repercute este compromiso social en mi fe cristiana en general y en mi ministerio sacerdotal en particular?

Ahora, el compromiso social forma parte de mi vocación sacerdotal y de la manera en que vivo mi fe sin más. Es en el centro de este compromiso donde vivo hondamente mi vocación como sacerdote del Señor al servicio de los numerosos hermanos y hermanas que he conocido y conozco en mi ministerio sacerdotal de impronta social.

Recuerdo todas las experiencias vividas con los numerosos jóvenes que frecuentan nuestro centro. Me maravilla el potencial que albergan. Al mismo tiempo, comparto la preocupación de estos numerosos jóvenes, cuyo porvenir sigue estando preso de la debilidad de la situación sociopolítica y económica de nuestro país, la República Democrática del Congo. En sus ojos puedo leer una inquietud permanente que raya en la desorientación. Al terminar la universidad, tienen la impresión de que el futuro les cierra las puertas y de que la sociedad les está dejando tirados en la calle. En la medida de lo posible, los tengo presentes en mis oraciones y en todo lo que puedo emprender para contribuir al cambio social.

A la vista de esta masa de jóvenes tan confusos por lo que respecta a su porvenir, me siento interpelado a convertirme cada día más, en mi ministerio sacerdotal, en un agente de cambio y un discípulo de Cristo capaz de contribuir a la liberación de estas personas a las que me envía la misión divina. Trabajar en un entorno sociopolítico tan poco esperanzador para los jóvenes me lleva a suplicarle a diario al Señor que me ayude a vivir mi ministerio sacerdotal de otro modo, no solo intentando encontrar palabras liberadoras, sino también –y sobre todo– deviniendo, en virtud de mis opciones diarias, un agente de cambio y liberación. Para eso vino Cristo al mundo, para eso fui ordenado sacerdote.

Le pido al Señor que haga crecer en mí la confianza en que él está en el corazón de mi compromiso social y en que es ahí donde soy llamado a vivir mi vocación sacerdotal y mi fe cristiana sin más.

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Publicado por SJES ROME - Coordinador de Comunicaciones in SJES-ROME
SJES ROME
El SJES es una institución jesuita que ayuda a la Compañía de Jesús a desarrollar la misión apostólica, a través de su dimensión de promoción de la justicia y la reconciliación con la creación.